Las necesidades de los Vampiros Oscuros son cíclicas. Cuando
los recursos de las campañas anteriores se agotan, basta que una civilización
progrese para declarar abierta la competición. Los Ancestros dividen sus
territorios entre las casas nobles, y éstas invitan a sus señores a elegir los
objetivos que van a atacar en solitario con sus fuerzas, buscando los mayores
retos al enfrentar sus cientos de efectivos contra decenas de miles de enemigos
bien preparados, en una ofensiva relámpago. La clave de la victoria de los
Vampiros Oscuros es la naturaleza independiente e impredecible de su
estrategia. Los grandes ejércitos convencionales se ven impotentes ante un
enemigo que les golpea en todas partes a una velocidad vertiginosa, cambiando
sus posiciones y rutinas de conducta con un toque de genialidad desconcertante,
que les combate con una furia inhumana impropia de su abrumadora inferioridad
numérica, cargando contra tropas interminables a las que destruyen su moral, al
verse barridas por seres impíos que no retroceden ante nada, que convierten los
cadáveres de sus víctimas en seres no-muertos a su servicio por toda la
eternidad.
Capítulo Anterior: Historia de los Dragones Vampiros I
El legado de sus campañas por los pueblos de Mundo
Destierro, ha alimentado a generaciones marcadas por el odio y la humillación
que, envuelven las leyendas de sus tierras desconocidas en mitos y profecías
que anuncian su regreso, formando parte de la cultura popular de las naciones
emergentes que surgen después de sus ataques, que sueñan con romper el ciclo de
esclavitud que padecen y vivir en paz. Motivo por el que a lo largo de la
historia las grandes naciones se han unido en Cruzadas de liberación, llevando
la guerra al corazón del Imperio de los Vampiros Oscuros, enviando millones de
guerreros a sus ignotas tierras con la esperanza de forjar con su victoria un
mundo mejor, de los que han regresado unos pocos al borde de la muerte,
narrando sus visiones del mundo de los Vampiros Oscuros antes de morir presas
de la locura, hablando de: ciudades gigantescas de ensueño de una belleza
sobrecogedora, conocimientos arcanos que desafiaban toda lógica y razón,
naciones independientes de especies inteligentes creadas mágicamente por sus
brujos eruditos, bestias nigrománticas convocadas desde las entrañas de la
tierra, regiones de volcanes activos poblados por ciudades que flotaban sobre
océanos lava, cielos de nubes negras alumbradas por rayos que desataban
tormentas mágicas terribles, su reino… es la perdición.