Mario Mario Mario. No sé qué pasa, que todos sus juegos tienen
algo. Ya pueden ser obras maestras que se recordaran a traves de las
eras, o un juego regular, que todos tienen algo especial. Tal vez sea
el factor “es más importante para los videojuegos que el tomate
frito en la pasta”, o el factor “sus juegos tratan de cómo
persigue a una chica, y eso es muy realista”, o puede ser cualquier
cosa.
El juego que nos ocupa en este momento es uno de sus numerosos
spin-offs, los cuales son más que la saga principal. No es de los
más conocidos, ni es uno de los más valorados, pero es uno de mis
favoritos. Si quieres saber el porqué, sigue leyendo:
Gráficos
Hay dos partes bien diferenciadas: el club de tenis y los
partidos. Las partes del club son más bien normalitas, con unos
mapas muy pequeños y bastante simples, con unos personajes
pequeñitos y pixelados, y con bastantes elementos que se repiten.