SI RECORDÁIS ESTE CARTELOTE, SABRÉIS DE SOBRA DE LO QUE HABLO.
Hola compañeros de los blogs. Hoy permitidme que me aleje un poco de lo que son mis temas más habituales a la hora de postear para armarme de valor y hablar sobre algo que me ha estado rondando por la cabeza durante siglos pero que no me atrevía a comentar ni a escribir. Todos de nosotros hemos tenido una infáncia y muchos la hemos pasado con la televisión. ¡Ayyy! que buenos recuerdos de aqellos años felices, en las que las únicas preocupaciones de mi vida era no perderme el último capítulo de Digimon o darles la paliza a mis padres para ver "Space Jam" de estreno... De los buenos años en los que la Leticia Sabater solo salía en un programa para presentarnos buenos dibujos animados como el Inspector Gadget y no para sacar morbo y echar pestes de nadie...
Una época en donde no existía ni internet, ni descargas, ni esas tecnomierdas que tanto disfrutamos ahora. Es decir, una época en la que todo crío que quería ver contenidos audiovisuales de calidad, tenía que encender el televisor y tragarse una dósis de publicidad y anuncios que variaba en función del sádico dueño del canal o la hora de programación. Una época en la que la tele era nuestro mundo y nada más. Pero en esa época en la que uno se tragaba tantos anuncios que llegaba hasta sabérselos de memória había algunos que te dejaban el estómago del revés con tan solo un fotograma. Anuncios que de lo impactantes que eran, más que "sensibilizar a la población" acojonaban de lo lindo al personal. De esos que con solo escuchar 2 segundos de su introducción, ya cambiabas inmediatamente de canal o te salias echando hostias de la habitación. Seguro que vosotros tuvísteis los vuestros, pero en mi caso eran los de la "Fundación de ayuda contra la drogradicción" que gracias a su crudeza y de lo impactantes que eran, parecían obra de un auténtico psicópata que se crecía asustando a la población... Ayudar no se si ayudaron, pero verlos solo en tu casa por la noche, ayudaban bastante a que te diera un infarto.