18 de Octubre de 2017

super mario world

Captura

Corría el año 1992 y, mientras estudiaba, conseguí reunir el dinero suficiente para comprarme una consola. Sumando pros (un catálogo muy amplio de grandes juegos ) y contras (menos potencia) compré en su momento la Megadrive. Una gran consola, disfruté enormemente y creo que la guerra de consolas también fue divertida, pero varios grandes juegos cayeron del lado de Super Nintendo. Recuerdo específicamente que me dio rabia que el Super Street Fighter II no saliera para Megadrive como tampoco el Dragon Ball, el primer juego de la serie de que tenía noticia. Que Nintendo tuviera a Mario me daba exactamente igual, no me interesaba mucho y de todas formas Sega tenía a Sonic.

El caso es que no la pude tener en su momento y me llevé un alegrón cuando Nintendo anunció la Nes Classic Mini. Por supuesto no la había tenido y sus juegos me parecía que podían ser demasiado antiguos con esos gráficos de 8 bits pero le di un voto de confianza, como ya os conté, y no me arrepentí, primero por la consola en sí y después porque su enorme éxito provocó que Nintendo tomara la decisión de sacar otra versión mini de la Super Nintendo.