Lo admito, Super Mario 3D Land entró en mi casa básicamente por su
nombre. Un Mario suele ser sinónimo de diversión directa, algo para
coger y jugar en cualquier rato libre. Pero aunque suena como un
planteamiento perfecto para una consola portátil, lo cierto es que todos
mis grandes momentos con esta saga han sido en sobremesa. Sin ánimo de
menospreciar a los restantes, sólo Super Mario Land 2 resuena con fuerza
en mi mente al hacer un repaso por la saga en terreno portátil. Esto,
unido a la cercanía del lanzamiento de 3D Land con el de dos de mis
juegos más esperados de los últimos años -Skyrim y Skyward Sword-, ha
provocado que pudiese llevar la espera con más calma de lo habitual.
Esperaba algo bueno, muy bueno incluso. Pero no esperaba lo que es 3D
Land.
Leer más