Hoy puedo decir sin miedo a equivocarme que he alcanzado el zenit tecnológico en mi vida.
PC y móvil de última generación, Wii, PS3, DS y PSP, y ahora por fin, después de jugar varios años a través de la triste y cutre tarjeta de TV de mi PC, puedo disfrutar de mi Wii por componentes y de mi PS3 por HDMI, como dios manda, gracias a una pedazo de pantalla de chorropotocientas mil pulgadas con la última tecnología del mercado. Bendito sea el señor Samsung, y espero no ir al infierno por pecar de avaricioso