(El texto es una opinión íntegra del bloguero Daman_1985)
A estas alturas no es ningún secreto que los matamarcianos me encantan, es uno de mis géneros preferidos en los videojuegos. La posibilidad de poder controlar una nave con un gran diseño por diversos niveles, destruyendo oleadas y oleadas de enemigos, enfrentándonos a jefes finales enormes y sobretodo el hecho de potenciar nuestra nave es algo que siempre me ha encantado.
He jugado a muchos matamarcianos, pero posiblemente mi favorito de todos los tiempos sea el Gradius III, uno de los mejores matamarcianos que he podido jugar. Vamos a ver que nos ofrece este juego en esta entrada colaboración que hago en el gran blog de AgumonDX, Hobbie Street.
La primera vez que pude probar este juego fué con el emulador de la Super Nintendo, yo no conocía esta saga asi que se puede decir que la tercera entrega de Gradius fué el juego que me inició en esta franquicia shmup de Konami. Originalmente el juego salió en recreativas el año 1989, y al año siguiente salió el port en la Super Nintendo.