No hay nada peor que creer que eres un triunfador y morir en el intento.
No hay serie que se precie últimamente en la que los protagonistas sean perdedores, infames, estupidos, o/e incluso hasta repulsivos.
Todas esas cualidades se muestran en una realidad muy cercana en la serie The Office. La serie, para quienes no la conozcan, trata de las vidas de un jefe y sus empleados en formato de documental, en el que los personajes se muestran como si tratara de la vida normal en una empresa mediana de complementos de papelería (añadiremos cutre).
Este formato resulta novedoso, ya que al tratarse de un documental camara en mano (tipo Bruja de Blair), se muestran los comentarios personales de cada uno en plan entrevista para cada escena.
Hasta ahí bien, el formato es novedoso, una empresa, empleados perdedores cuyo jefe lo es más aún... podría ser una serie cualquiera con estas características, exceptuando dicho formato, y la cual hubiera pasado desapercibida... pero... la verdadera gracia de la serie, el mayor valor, es el humor pérfido, sarcástico, degenerado de la serie.