Antes de jugar a este juego, ya jugué a las anteriores entregas
de la saga. No me parecieron gran cosa, exceptuando los gráficos.
Por eso mismo pillaba este juego un poco desganado, porque muchos
fans de la saga estaban muy descontentos por el estilo de juego de
esta entrega. Pero me lo dejaba un amigo, y aunque tuviera estos
sentimientos hacia el juego, mi cabeza no paraba de decir “it’s
free!”, por lo que lo probé.
De eso hace 4 años, y a día de hoy me lo he pasado 3 veces en
dos plataformas diferentes, he conseguido todos los extras y ahora
estoy de camino en el modo difícil. Tengo que decir que muy pocos
juegos tienen el privilegio de haberme hecho rejugarlos 2 veces en
distintas consolas, y menos aún 3 veces, y menos de camino a la 4ª.
Con esto queda claro que es uno de mis juegos favoritos, así que en
este análisis el fanboyismo y el trolling estará en cada palabra de
esta entrada. Aunque por otro lado, intentaré ser lo más imparcial
y buen analizador que pueda.
Gráficos
Son la puta hostia En un principio chocan un poco, ya que pasamos
de un video muy bueno para la Game Cube a jugar sin ningún cambio
grafico. “Joder, que buenos son los gráficos” pensé. Sin
exagerar, puedo decir que son los mejores gráficos de la Cube, y por
ende de los mejores de la generación de 128 bits.