Las
sábanas se amontaban en revoltijos aleatorios en el suelo. La almohada
chorreaba sudor. Tercer día de insoportables pesadillas. Las quimeras
perdidas regresaban eufóricas. La inmensa mayoría se resumían en un caos
de escenas superpuestas. Mi periodo en el hospital flotaba omnipresente
en cada aspecto de mi vida. ¿Qué es el virus – T? Si tan peligroso es,
¿por qué nunca me lo dijo? El rencor en comunión con la lástima ofrece
curiosos resultados. Las piezas sobrantes del puzzle estaban en posesión
de Eric. ¿Estoy preparada para afrontarlo? Raccoon City alteró mi
forma, mi esencia y alma; es pretérito comprenderlo. El dolor de cabeza
asestaba sablazos contra mis neuronas, tomar pastillas sería
contraproducente. Unos vaqueros cortos, tirantes negros y zapatillas
blancas. Qué hambre.