El horror es una temática que siempre ha funcionado bien en casi cualquier medio, bien sea a través de la pintura y escultura (quien haya visto, por ejemplo, la Cabeza de Medusa de Michaellangelo Caravaggio, o las cabezas decapitadas que podemos encontrar en algunas catedrales como la de Toledo o la de la Virgen de Pilar de Zaragoza sabrá de que hablo), el cine o la literatura (Stephen King, por ejemplo, es uno de los autores mas vendidos del siglo).
Evidentemente los videojuegos tampoco son una excepción y a lo largo de su historia han aparecido historias interactivas terroríficas y sagas de gran éxito para nuestros ordenadores y consolas. No hace falta retroceder mucho en el tiempo para darse cuenta de que horror y videojuegos es una combinación que funciona, sin ir mas lejos las sagas como Silent Hill, Resident Evil o Project Zero han aterrorizado y divertido a millones de usuarios por todo el globo.
Pero si hacemos un pequeño flashback en el tiempo, nos encontramos con una rara avis dentro del mundo del entretenimiento digital. Una desarrolladora que obtuvo un notable éxito creando una mezcla de aventura y rol (tan común hoy en día) enmarcada dentro de un ambiente horrible asustando al jugador a través de unas imágenes asombrosamente impactantes y gore para la época, que no se habían visto antes en un videojuego. Me estoy refiriendo a la desaparecida Horrorsoft.