No quiero hacer de esta entrada nada político, hoy ha sucedido algo terrible y, por poco que sirva, quiero expresar desde aquí mi más profundo pésame a la familia de Isaías Carrasco. No hay justificación alguna para la muerte de un hombre indefenso, que simplemente había salido a la calle junto a su familia y cuyo único crimen era haber sido concejal del PSOE.
No hay palabras, sobran, como los terroristas en este mundo. Ojalá desaparezcan para no volver jamás, porque yo ya no confío en que algún día se den cuenta de que con ese tipo de actos jamás van a lograr sus objetivos, sean éstos los que sean.