Si os pensabais que no me iba a atrever, ya os lo advertí: nadie puede conmigo en las apuestas (como lo han corroborado mis mechas lilas o mi pelo al cero, más de una vez).

"¿¡Cómo que no me atrevo a ponerle Postea tus Tetas al blog!?"
Ya lo dice el Gran Wyoming, lo que España vota va a misa, aunque se escape de toda lógica. ¿Si no, cómo se explica que G.W. Bush fuese presidente? Así, como habreís comprobado, me he sometido a la voluntad popular, y por eso este blog se llamará (aunque sólo sea temporalmente), ¡Postea Tus Tetas!
Y ahora, sin más preámbulos, vamos a dar al pueblo lo que pide...