Episodio 6: Guerra final.
No sé el tiempo que llevo aquí, con mis muñecas enganchadas en mis grilletes de hielo, que me han dejado las muñecas y el resto del cuerpo inerte, casi frío. Desconozco si la magia de Loki me mantiene consciente o con vida, prolongando mi agonía. Pueden haber pasado dos días, una semana, dos, un mes... o un año, desde que me quedase aquí, con mi oscuridad, lo único que puedo ver, ya que lo único que siento es frío, el frío de la tierra de los Gigantes de Hielo.
Silencio. Ni un ruido, ni una voz, ni un susurro de hielo caer. No había olor alguno, ni siquiera el de Loki, y sólo tenía mi olor para recordarme que mi naríz no se había helado. Echaba de menos África, con su sol, su calor, y a mi pueblo. ¡Diosa, es posible que estén muertos! Sólo espero que o Jean, o el Profesor Xavier... sondearan mi paradero con sus poderes telepáticos... pero encontraba lo mismo una y otra vez: silencio.
-BRRRRUMMMBBBBBBLE-
Un temblor, no suele ser muy usual, pero se ha sentido con fuerza. Oigo las pisadas de Gigantes de Hielo, muchas pisadas, llegando a sentir a veces trozos pequeños de hielo caerme en la cabeza por su paso cerca de donde estoy presa.