Tremenda la noticia de hoy. Muchos (y quiero decir: ¡muchos!) otakus japoneses, que son los fanáticos a las series manga, están recogiendo firmas para poder casarse con el personaje 2D que deseen. De momento ya van por las 2.500 firmas, y aspiran conseguir un millón para hacerse oír en el parlamento. Según su versión, están cansados de las tres dimensiones y, al no poder vivir en el mundo de las 2D, al menos quisieran poder casarse con los personajes que se desenvuelven en el entorno animado.
Ahora bien, ¿qué pasará si dos personas deciden casarse con el mismo personaje? ¿Podrá este dibujo elegir a quién quiere más? ¿Cómo se mantendrán las relaciones sexuales entre ambas... "personas"? ¿Y si muere en la serie el personaje? ¿Podrá cobrar la persona "real" una pensión por viudedad?
En fin, preguntas extremadamente difíciles de responder, para casos extremadamente difíciles de entender.