24 de Mayo de 2013

mundo destierro

Los cielos cargados de energía mágica tronaban en respuesta a la llamada del vampiro superior. Rayos surgidos desde el rencor a los vivos caían sobre los arboles del bosque de Akal Phortes sembrándolo de incendios. Mientras las nubes por encima de las cabezas de la banda de cazadores de vampiros empezaron a girar frenéticamente, dando lugar a un vortice dimensional cuyos vientos huracanados traían consigo el ominoso eco de voces lúgubres y siseantes, que preguntaban cada vez con mayor fuerza cuál era la ofrenda.

En la Cripta de Kel Asborg - Capítulo I

Mi alma, grito la bestia a pleno pulmón con su último aliento, justo en el momento que un espadazo cercenó su brazo izquierdo limpiamente, y que un hachazo posterior le cortó el cuello obscenamente, sin llegar a interrumpir el ritual; siendo testigos de como el alma etérea de color marfil y esmeralda del vampiro superior salía por su boca y ojos, elevándose libre al encuentro del vortice, que fue sellado tras su paso con un trueno que les hizo caer al suelo.

¡Saludos, queridos amigos de Gamefilia! Después de unos meses de retiro, en los que he estado escribiendo la novela de Falkenberg, sin olvidarme nunca de vosotros, vuelvo con ganas de compartir mi modesta literatura. Y para empezar con sabor clásico, os dejo que un relato que he escrito en los últimos días, para descansar un poco de la novela, buscando disfrutar del Mundo Destierro más tenebroso, sin la mayor pretensión que divertirme. Espero que lo disfrutéis. Estoy muy contento de haber vuelto entre vosotros. ¡Un abrazo! Wink

En la Cripta de Kel Asborg.

Corría por las ignotas llanuras umbrías de Kel Asborg. Arnthor era su nombre. Y lo hacía por su vida, sumido en la más absoluta de las desesperaciones. Perseguido por los espectros de los condenados, entre los que se incluían sus propios compañeros, que gemían en la oscuridad sedientos de ira y odio hacia él. Exigiendo que compartiera su destino.

Nadie escaparía con vida de aquella noche tenebrosa.

El último Mentalizador del Imperio Galáctico yacía con una expresión triunfal ante el pórtico rúnico. Atrás quedaban años de traiciones y persecuciones que habían llevado a su ilustre raza a la extincion. Ya no sentía el peso de la soledad ni el dolor de sus heridas. Su cuerpo, en otro tiempo hermoso, estaba parcialmente carbonizado y desfigurado por las armas de fuego láser y los ataques psíquicos que habían pretendido detenerle. El suyo fue un viaje sin retorno. El sacrificio del último de su estirpe por un sueño de justicia basado en una leyenda tan antigua que ni siquiera los nobles inmortales más ancianos del Imperio habían vivido en aquella remota época de caos.

¡Saludos, Desterrados, amigos y lectores de Gamefilia! Hoy tengo una pequeña sorpresa para vosotros: un relato histórico de los acontecimientos previos a la novela de Falkenberg que estoy escribiendo y de cuyos progresos voy dando cuenta aquí, en Mundo Destierro. Lo escribí hace un par de días, retratando la situación política del momento y presentando a algunos de los personajes principales de la historia.  Sé que algunos estáis intrigados por lo que he escrito durante mi ausencia, y no sé me ha ocurrido mejor lugar por donde empezar. Espero que disfrutéis con su lectura. Cuando pueda, volveré con más extractos o fragmentos de la novela. ¡Un saludo! Wink

La costumbre de elegir el Emperador Almirante de una casa noble distinta en cada generación había sido abolida desde los tiempos de la guerra civil. La casa noble imperial por entonces victoriosa se había perpetuado siglos en el poder aumentando durante cada gobierno su riqueza e influencia. El Séptimo Emperador de la dinastia afrontaba duros retos tras el fracaso de su padre. Las Casas Nobles se habían fortalecido desde la transformación de todos los nobles en hombres del espacio, y el costoso proyecto de crear humanos con poderes mentales era, hasta la fecha, un rotundo fracaso.

¡Saludos, Desterrados, amigos y lectores de Gamefilia! ¡He vuelto! Después de tres meses de lejano retiro en las más ignotas tierras de Mundo Destierro, os traigo el relato de la gestación del proyecto literario que me tiene absorto: la escritura de mi primera novela protagonizada por Falkenberg. El Guerrero Mentalizador de cuyo destino depende Mundo Destierro.

Después de siglos de muerte, la impresión de volver a la vida es insoportable para los Vampiros Oscuros Antepasados. La sed de sangre y odio y venganza les trastorna. Su personalidad desciende al grado más primitivo y salvaje de sus instintos. Lanzan un rugido desgarrador al unísono que estremece el mundo. El calor y el poder y la fuerza del cuerpo joven que habitan es una dulce invitación a saciar su hambre eterna. La voz del anfitrión habla a la mente del antepasado. Le habla de las capacidades físicas del cuerpo, del poder de su magia, y del dominio de sus habilidades. El antepasado se adapta a su sistema nervioso. Y entonces comparte con su descendiente los conocimientos que ha aprendido en la muerte, mientras perfecciona su organismo introduciendo las evoluciones que descubrió en vida. La vitalidad perversa del nuevo cuerpo es tan poderosa que ambas conciencias se entregan a la cacería como un único depredador

Capítulos Anteriores:

Capítulo I Capítulo II

Los guerreros saltan al vacío. No se molestan en levitar. Quiebran el suelo donde aterrizan y se lanzan a la carrera, sin perder un segundo. Su velocidad es endiablada. No reconocen a los cuerpos de los parias muertos por las ondas psíquicas, ni tampoco los desperfectos de su rebelión. Su visión ha pasado al espectro térmico y se ha adaptado a la graduación de la temperatura corporal humana. Corren encadenando saltos impresionantes. Hay quienes corren por las fachadas de los edificios. Su velocidad es tal que ignora la fuerza de la gravedad.

¡Bienvenido a Mundodisco, mi querido Aamon Den'Thalyr! Nos conocemos de las anteriores intrusiones mentales, soy Greicha, mago de nivel quince, envenenado por la gracia de la arpía de mi hija Liessa, y muerto desde hace tres meses. No hace falta que me saludes. Imagino que procediendo de un pueblo tan elegante como el tuyo, la visión del Tambor Roto debe ser cuanto menos inquietante. Un antro de paredes manchadas de humo, su suelo, mezcla de manchas de sangre y cucarachas anónimas, su cerveza amarga, que no se compra, sino que se alquila por un rato. Encantador desde el punto de vista de nuestro primer turista: Dosflores, aquel buen idiota que conversa con el mago de tercera Rincewind en la barra, que todavía no es consciente de las aventuras que vivirá al borde del disco, gracias a esta nueva amistad –Hizo una pequeña pausa y apuró la bebida que Broadman, el dueño del Tambor Roto, había servido a Hugh El Ciego-. Veo que sigues violento, mi aspecto de muerto no debe ayudar… en fin, son cosas que pasan, ocurre en las peores familias. Tampoco debe ser muy común el portal detrás de mí, que comunica las mazmorras del Reino de Wyrmbidder con este antro en el culo de Ankh-Morpock. Ya sé que en Mundo Destierro los portales son cosa de grandes Brujos y Hechiceros, aquí es algo un tanto devaluado; os llevamos unos cuantos siglos de ventaja, ya que vuestro creador no se había quitado el chupete de la boca cuando el nuestro escribió “El color de la magia”. Aunque seguro que llega lejos. Ayer me estuvo comentando algo acerca de un tal Falkenberg. Seguro que lo conoces. Quiere escribir no sé que libro acerca de un Mentalizador en Disolución… -Cuando la mirada de Aamon fulminó con rayos al viejo Greicha no literalmente, sino físicamente, se dio cuenta que de nuevo divagaba-. ¡Disculpa! Desde que estoy muerto he perdido el sentido del tiempo, veo presente, pasado y futuro a la vez; y me cuesta mantener una conversación líneal. He venido para ayudarte. Sabía que querías beber sangre de calidad, y sé cómo va a acabar tu petición a Broadman… con tus dientes en su garganta, y todos los Vigilantes de Anhk-Morporck en paro, exigiendo mejores condiciones laborales, al considerar más que injusto combatir contra ti. No es que a mucha gente le importe, de hecho sólo le importa a nuestro querido Patriarca, el hombre más democrático del mundo, conocido por su celebre frase: un hombre, un voto; un patriarca, yo, un voto, el mío. Estoy seguro que no desea despertarse mañana cosido a puñaladas por tu culpa. Así que pediré yo la sangre por ti. ¿Te parece? Sabía que te gustaría la idea.

Capítulo I.

Los esclavos nos miramos los unos a los otros. No decimos una palabra. Estamos esperando la señal. Ahí llega. Un príncipe Vampiro Oscuro. Nos reunimos cientos de miles alrededor de él. Ninguno de nosotros le mira a los ojos. Escuchamos como nos da permiso para tener esperanza. Dice que faltan tres horas para el final de la ceremonia. No menciona que ocurrirá después, todos lo sabemos. Nos recuerda que sólo los más fuertes sobreviven en Mundo Destierro. El Imperio quiere y recompensa a los hombres más fuertes.



Mundo Destierro ha muerto. La tierra es un desierto de cenizas negras. Los océanos se han evaporado. El cielo arde cubierto por fuegoinfernal. No hay flora. No hay fauna. Los hombres, los vampiros y los Ancestros, polvo son. En las ruinas humeantes de la metrópolis del Imperio del Norte, cien fíguras sombrías, se reunen formando un círculo de poder.

Visten armaduras negras envueltas en sombras inmortales, que palpitan susurrando palabras en una lengua oscura más antigua que el universo. Máscaras siniestras cubren sus rostros inspirando temor y reverencia. Se saludan pronunciando los nombres de las civilizaciones que han extinguido. Su aliento son llamaradas de fuego verde. Se diferencían por el color de sus ojos .Desenvainan sus espadas forjadoras de muerte. Éstas gimen y aullan en sinfonía . Los Señores de la Muerte,viven.

Ene
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Feliz año nuevo, mi amor

Tal vez, en tu mundo, la última noche del año sea motivo de alegría. En el mío, El Imperio del Norte, es la noche del miedo y la muerte de los inocentes. Mi nombre es Elric, soy procedente de la caravana de botines de guerra número trescientos sesenta y siete, del año ochocientos trenta y dos desde el nacimiento de nuestro amo y señor, Moebius. Tengo veinte y un años, soy un esclavo comunitario, y no he conocida otra cosa en la vida que el miedo.

Hoy puede que conozca la muerte.

El caos gobierna la capital Imperial. Veo en los rostros de los Vampiros Superiores una expresión de terror que jamás he visto. Corren por las grandes calles de la metrópolis escoltando a las familias de sus clanes, abriéndose paso espada en mano si es necesario, camino de los accesos a la ciudad subterránea. Las especies de humanoides y criaturas y bestias creadas por los Brujos y las Matronas, se pelean a muerte por controlar las entradas de servicio de la ciudad subterránea. Saben que no hay tiempo para garantizar su salvación, es ahora o nunca.