No lloraba, o se me saltaban las lágrimas, en una película desde la magistral La Vida es Bella de Roberto Benigni. En esta ocasión, Avatar lo ha conseguido.
Avatar es la nueva película de James Cameron, el director de Titanic que no cogía las riendas de un equipo de producción desde este fantástico drama. En esta ocasión, la película iba a ser muy diferente, ya que además de actores de carne y hueso entraban unos nuevos: los digitales.
Sí, toda película realizada por ordenador apesta antes de verse, es así. Todos los seres humanos de este planeta tenemos en nuestro corte prefrontal cerebral un estereotipo que nos dicta: película realizada por ordenador = mierda. Pero llegó Avatar…

