22 de Agosto de 2008

max mosley

Este va a ser un año para olvidar en la vida de Max Mosley. Y no sólo por la orgia que tanto ha dado que hablar y todos los problemas que han ido apareciendo en la dirección de la FIA a raíz de este suceso. Ahora hay otro nuevo problema y es que se le acusa de ayudar y favorecer a Michael Schumacher y al equipo Benetton durante el campeonato del mundo de 1994.

Y es que cuando la FIA acusó a Benetton de quitar un filtro de gasolina de la manguera, el equipo dijo que lo hacia abajo las normas de la FIA, pero Max Mosley aconsejó a Flavio Briatore que no el echasen la culpa a la FIA y que dijeran que fueros ellos para así no ser penalizados por romper una regla. Y así fue. Al menos eso dice el entonces abogado de Benetton que asegura que fue Mosley el que se acercó a él recomendándole esta actuación.

Por si no quedaba claro que Bernie ya no apoya a su amigo y compatriota Max Mosley en su lucha por seguir siendo Presidente de la FIA, y por si a este no le había quedado claro (ya que hace poco desmintió esta información), el mandamás de la F1 ha propuesto a los equipos firmar un comunicado conjunto rechazando a Mosley.

El británico de 77 años ha dejado claro en la reunión de jefes de equipo del sábado en Barcelona que tuvo lugar dentro del motorhome de Toyota (la misma en la que se dicutió sobre el KERS), que quiere que Max dimita sin remisión por el escándalo sexual.

Tan vehementemente ha defendido su punto de vista que incluso llegó a perder la compostura cuando los representantes de Williams, Ferrari y Red Bull se negaron a firmar dicho comunicado pidiendo la dimisión de Mosley, que se hubiera distribuido a la prensa.


El diario Sunday Telegraph ha sido el elegido para la primera entrevista concedida por el presidente de la FIA después de la publicación de los polémicos videos sexuales, por parte de News of the world. Mosley dice que no lo ha hecho antes por la enorme publicidad generada por los tabloides ingleses.

Max declaró que tiene intención de quedarse y luchar a pesar de las muchas peticiones para que dimita como presidente de la FIA, ya que al menos siete presidentes de clubes automovilísticos quieren que se quede.

"Por cada carta que he tenido de un presidente de club diciendo 'Creo que debería dimitir' o 'Creo que debería considerar su posición', he tenido siete, un poco más de siete, que decían 'Tiene que quedarse, no ceda ni un centímetro', y 'Es una violación de la intimidad intolerable', y sugiriendo que en este asunto hay más de lo que salta a la vista, que sin duda lo hay."