Julio era uno de esos chicos que no pasan inadvertidos en cualquier parte.
Amable y de gran corazón.
Fue una de las últimas incorporaciones que tuvimos ocasión de conocer en la mejor tienda de videojuegos de la historia.
La mejor del mundo mundial.
Me estoy refiriendo a MAFI SHOP, de la que ya os he hablado en otras ocasiones.
Un día, se me acerca y me da un fajo de papeles.
- ¿Esto qué es? - Le pregunto.
- Un cómic que he hecho de la tienda.
Pues después de habérmelo encontrado accidentalmente en mi armario de cosas viejas aquí os dejo la primera parte a la vista para que le echéis un ojo.
Es una colección de fichas de algunos de los clientes más carismáticos que pasaron por mi tienda de videojuegos.
La segunda parte es el cómic propiamente dicho pero ya la subiré cuando tenga tiempo.
Si algún día perteneciste a este colectivo no puedes dejar pasar esta ocasión.