Un japonés se llevó la sorpresa de su vida al percatarse de que tenía una intrusa viviendo dentro de su armario.
El hombre, un soltero de 57 años de edad residente en Fukuoka, en el
oeste de Japón, comenzó a notar que en su casa pasaban cosas extrañas
cuando la comida empezó a desaparecer de la nevera.
Intrigado, instaló una cámara de seguridad y para su sorpresa
descubrió a una mujer paseándose tranquilamente por el domicilio cuando
se encontraba a solas. La policía entró entonces en acción y descubrió a la mujer
instalada en la parte superior del armario del domicilio, donde
pernoctó al parecer "por casi un año pero no todo el tiempo".