Mañana al fin sale el clásico de Dreamcast, Ikaruga, para el Xbox Live Arcade. Mucho ha pasado ya desde que fue anunciado, y más aún desde que este juego absorbió horas de mi vida para la ya defenestrada Gamecube.
Ikaruga es un shoot'em'up de la vieja escuela, programado por Treasure, siendo una secuela no oficial del excelente Radiant Silvergun. En él tomamos el control de una nave mientras nos encargamos de limpiar la pantalla de oleadas sin parar de enemigos, llegando al final de fase a los ya conocidos 'Bosses'. Hasta aquí todo parece normal y ya visto hasta el momento. Pero Ikaruga incorpra una función novedosa que lo convierte en una experiencia tan adictiva como hardcore.