Saludos:
Bienvenidos/as a Genio del Mal, sección donde os explicaré las claves que hay que ver o descubrir en un buen villano o malvado, que les distinga de otros similares. Si en la anterior entrega os hablé de la importancia de tener un buen nombre para ser considerado importante, hoy os hablaré de algo esencial para ser un villano digno de consideración: un rostro poco agraciado o imperfecto en demasía, sin llegar a fealdad extrema.
No es dificil recordar el rostro del que fuera canciller supremo Palpatine tras convertirse en el Emperador, o los rasgos de Bizarro, el enemigo de Superman que bien podría ser su reverso tenebroso, o al Baron Ashler o Infierno en Mazinger Z, que tenía un lado femenino y otro másculino formando un solo ser. Pueden ser rasgos de fealdad extrema, o cicatrices que afecten a parte del rostro, obligándoles a llevar máscara o casco, como los casos de Victor Von Muerte o el Barón Zemo, aunque si bien en el caso de Zemo, es por llegar a pegarse la cara con un adhesivo de su invención que le hace llevarla para evitar exhibir su rostro deformado.