Es difícil encontrar las palabras adecuadas para explicar el final de 20 años de historia. Puede que durante los 10 primeros Hideo Kojima no fuera consciente de hasta donde podía llegar su primer juego de la saga, Metal Gear. Su correspondiente secuela, Metal Gear 2: Solid Snake, era una secuela que se unía con la anterior basándose en unos cañones básicos en el ámbito, aun no muy relacionado con los videojuegos, cinematográfico.
Durante los 10 años siguientes siguió explotando sus dos videojuegos iniciales de la saga. Los usó para crear parte de la mitología esencial y básica de "Metal Gear". Esa mitología e historia, que no es que ya la tuviera pensada como él mismo ha reconocido, que ha ido enriqueciendo capitulo a capitulo.