Algunos interpretan el cierre de esta conocida web por parte del FBI como un acto que ataca directamente la libertad de los internautas. Otros lo consideran un acto de justicia, un acto que protege el contenido de los artistas de distintos ámbitos de la cultura.
En mi humilde opinión, el objetivo del FBI es noble; pretende ser justo con aquellos que se parten el alma trabajando y que merecen una recompensa por dicho trabajo. Sin embargo, la forma de proceder es la que falla, ya que no termina siendo muy distinta o alejada de lo que haría un dictador, de lo que haría una persona que no contempla los derechos básicos y universales del ser humano, tal como es la libertad.
Sea correcta o no, lo cierto es que esta decisión ha despertado la más profunda ira del ya mundialmente conocido "grupo" Anonymous, quienes en estas últimas horas han realizado los ataques de mayor magnitud en su corta existencia a distintas webs relacionadas con este asunto, tales como conocidas y poderosas disqueras o el Departamento de Justicia de los Estados Unidos, además de haber publicado datos personales del director del FBI y su familia, cosa que a mi parecer fue un acto completamente rastrero y desubicado.
La primera guerra digital se ha desatado, ¿vosotros de qué lado estáis? (sé que esto último suena exageradamente catastrófico, pero nunca viene mal darle un toque hollywoodesco a las cosas).