Ya he terminado Danza de dragones, la quinta novela de Canción de hielo y fuego, de George R.R. Martin.
Ya lo he terminado y cada página que me acercaba al final menos ganas tenía de que finalizase. Porque está muy bien, desde luego, pero sobre todo porque son otros cinco o seis años de espera hasta el siguiente libro, y ya estoy deseando leerlo. Empiezo a comprender a Annie Wilkes de Misery y eso no puede ser sano.
Porque esta quinta novela recupera el brío de la tercera, posiblemente la mejor hasta esta, y que había decaido bastante en la cuarta. Al menos esa fue la impresión que saqué al leerla en su momento.
También es cierto que cuenta la historia de los mejores personajes como son Tyrion Lannister, Daeneris Targaryen, Jon Nieve y Arya Stark, junto a otros de gran importancia como Stanis Baratheon, Cersei Lannister, Theon Greyjoy o Bran Stark.
En general la novela está muy bien equilibrada y, a pesar de sus 1.164 páginas, se hace muy corta.