Ha sido un año largo, pero ha merecido la pena. Ihucii y Weeije estudiaron mucho, merced a las clases de repaso que han tenido con la profesora Pebotazo, estricta y dura donde las haya, pero han conseguido aprobar. Viendo que los chicos se esforzaban de verdad y que mejoraban las notas de sus exámenes, la profesora les prometió a los chicos que si aprobaban ella les entregaría un premio en su casa, a la cual debían de ir.
Con el papel de la dirección en la mano, los chicos llegan a una casa baja con ladrillos y llaman al timbre. A los pocos minutos se abre la puerta y ellos ven a la profesora Pebotazo.
-Pasad, chicos. Creo que sé a qué habéis venido.
-Hemos venido a... a por el premio. Hemos aprobado todas las asignaturas.
-Lo sé, por eso os dí el papel con mi dirección para venir a recogerlo.
-Claro.
La profesora va a su habitación y de ella sale con dos cajas, del mismo tamaño y envueltas en un papel negro y enlazadas con lazo rojo.
-Abridlas, son vuestros regalos.
Ihucii y Weeije abren las cajas, para ver, sorprendidos, que tienen el mismo regalo: dos collares con detalles romboides, y una especie de larga correa.