10 de Febrero de 2012

el sombrío despertar

¡Saludos, queridos Desterrados, amigos y lectores! Quiero expresar lo contento que estoy por haber llegado ,gracias a vosotros, a las 100.000 visitas de Mundo Destierro, pero cada vez que miro el contador de visitas, me quedo sin palabras, y compruebo que no esté por error en el blog de Shaiyia, Rikku, Rapsodos, Logan, The_unforgiven_too o Apohell. No soy capaz de creérmelo. ¿Cómo es posible?.

Yo sólo quería compartir con vosotros el universo que estoy creando. Me hacía ilusión que algún intrépido lector de Mundo Destierro disfrutara leyendo un relato. No me esperaba nada más. Me decía a mí mismo que si recibía alguna visita y alguien me dejaba un comentario, ya estaría bien. ¿Qué más podía querer?. Cuando escribes de corazón, no aspiras a más que a entretener. Sólo que una persona goce de tu creación, sientes que ha valido la pena.

Lo que más me sorprendió fue la calidad humana de la gente que iba conociendo. Parecía imposible que a las pocas semanas de haber abierto el blog, sintiera que tenía amigos de toda la vida. Gente con que la hablabas casi a diario, te reías a gusto, se preocupaban por ti y siempre te apoyaban. Ese ambiente me ánimo a abrir la comunidad literaria, recibiendo tantos relatos de buenos amigos que me sentí abrumado. Llegado ese punto, me dije que todo era posible, y empecé a escribir como nunca lo había hecho, apoyado por gente estupenda.

Mundo Destierro abre una nueva etapa. Después de un mes entre vosotros, con unos resultados positivos del todo inesperados ¿Quién me iba a decir que un Blog de literatura tendría visitas? Afronto el segundo mes cargado de ilusión y ganas de hacer crecer en Blog en contenidos de calidad y nuevas secciones.

Novedades de Mundo Destierro:

Relatos:

Las aventuras de Enardel “El Barón Negro” van a continuar y de que forma con tres nuevos relatos, ambientados en diferentes etapas de su vida, en hechos posteriores a “El Barón Negro”.

El primero de ellos “El Cantante de la Muerte” nos presenta a Enardel diez años después de abandonar la Marina Galáctica. Convertido en el rebelde más perseguido por el Imperio Galáctico. Una leyenda que va de planeta en planeta luchando contra la opresión, gracias a sus conciertos, habilidades como guerrero y piloto de caza.

El segundo “El Despertar en la Noche Eterna” nos conduce al misterio de un planeta del que súbitamente ha desaparecido toda la población. Enardel, alertado por la voz de los muertos acude a investigar los hechos, dando lugar al enfrentamiento más extremo de toda su vida.

----------------------------- Contiene Spoilers -----------------------------

 

----- Recomiendo la lectura previa de "El Sombrío Despertar" -----

 

El Sombrío Despertar es el borrador del prólogo de un proyecto independiente anterior a Mundo Destierro. Narra el viaje del último Señor de la Muerte en el abismo durante un millón de años.

Los Señores de la Muerte es uno de los grupos de Eternos: seres inmortales creadores del universo. Dotados del poder de aniquilar todo ser o criatura inmortal por siempre. A lo largo de la eternidad, las continuas guerras que libraron por el equilibro del universo les transformaron en seres distintos a los demás Eternos. Atormentados y malditos por sus actos. Existieron al abrigo de la soledad y la marginación de los Eternos, como algo incomodo pero necesario.

El Abismo es la creación definitiva de los Señores de la Muerte. Una dimensión paralela con el poder de atraer, sin remedio, a todas las almas oscuras del universo. Prisión de los demonios y civilizaciones oscuras inmortales a las que los Señores de la Muerte no aniquilaron. Sometidas con el fin de encargarles la gestión del Abismo. Haciendo de él un infierno sin precedentes en que todas las criaturas oscuras se combatían, torturaban, devoraban y aniquilaban unas a otras por siempre, aisladas en su celda.

Escalaba la montaña de la isla flotante desnudo, saltando entre las cornisas de roca impulsado por las alas que batía con frenesí, jadeaba, cubierto de sudor, los pulmones le ardían y los músculos acusaban el esfuerzo continuo, pero nada de eso le importaba. Quería coronar la cima para contemplar con sus propios ojos lo que, en el fondo de su corazón, ya sabía.

Ya estaba cerca de la cumbre cuando, de pronto, se encontró con una elevada pared sin puntos de apoyo. Impaciente, alzó el vuelo con las fuerzas que le restaban. La ventisca le obligó a cruzar el umbral de sus límites para no verse arrastrado al abismo, pero finalmente logró alcanzar la cima, y exhausto, aterrizó de rodillas. Apenas se permitió recuperar el aliento, se incorporó y entonces la vio.

Frente a él, en los cielos se extendía una isla flotante continental cuyo perímetro era rodeado por otras islas menores a diferentes alturas. La cima desde donde la contemplaba era equiparable a la altura de la principal en su superficie, a la que superaba por poco. A lo lejos, cerca del centro, más allá de los desiertos, ruinas y verdes prados, se extendía una majestuosa ciudad blanca edificada sobre un lago sangriento que dibujaba las calles entre los edificios.