29 de Marzo de 2017

consejos.

                                              
 
Los Sandbox o juegos de mundo abierto, los hay de varias maneras. Por un lado tenemos los Sandbox con un mapa grande, que te permite explorar de una punta a otra con libertad de movimientos, pero que finalmente tiene sus limitaciones, porque el mapa tiene una distancia de unos kilómetros, convirtiéndose en un mundo semi-abierto, un claro ejemplo podría ser, el Batman: Arkham City. Y después están los Sandbox con un mapa gigantesco, con gran extensión de terreno, hasta el punto, de que hay que echar mano del viaje rápido y que puede ser toda una experiencia jugable, o abrumarte hasta dejar el juego aparcado. Y esta es una de las cosas que les pasa a un gran número de jugadores, que les llegan a abrumar los Sandbox, por el gran contenido jugable, sin saber por dónde empezar, terminando solo el modo historia. O simplemente como digo, dejándolo en la estantería cogiendo polvo. Pienso que esta clase de juegos, se deberían exprimir al máximo, porque normalmente hay, entornos y paisajes y distancia de dibujado, con un gran nivel de detalles, así como bellas localizaciones. A parte de esto, suelen ser juegos largos y que amortizan su precio en tienda.