"The legend will never die"
Hablar de Soul Calibur (1998, Arcade/1999, Sega Dreamcast) es hablar de la leyenda. De estelas de luz, espadas malditas y letales guerreros. De sobrecogedor catálogo de técnicas y abrumador número de movimientos. De imbatible equilibrio, del techo de un género... hablar de Soul Calibur es hablar del maestro. Una leyenda que se gestó como secuela de Soul Blade (1996, Arcade/Sony Playstation), que con la más alta honorabilidad se armaba con espadas, dagas, lanzas, nunchakus y hachas para revelarse como verdadero baluarte de los juegos de lucha de su tiempo... hasta Tekken 3, alumbrado 2 años más tarde por los mismos padres e idéntico formato, y último exponente del género para Namco antes de Soul Calibur, título que rozaría la perfección jugable como casi nunca ha hecho ningún videojuego...
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