Cualquiera que me conozca un poco, el que me haya leído durante
los últimos años, o cualquier pringao que haya buscado alguna de mis reseñas,
sabrá de sobra que son un fan incondicional de la saga Turok. Fueron los
primeros FPS con los que inicié en el mundo de los shooters. La primera vez que
experimenté la deliciosa sensación de reventarle la cara a alguien a tiros
fueron con estos juegazos en mi queridísima N64. Ver a esa tierna edad el
fogonazo de un arma y la sangre salpicando todo, fue lo más parecido al amor a
primera vista… ¡Que bellos recuerdos!
Así que, tras madurarlo durante bastante tiempo, lo menos
que puedo hacer es dedicarle un especial a una de las sagas con las que he
crecido y a la que más cariño tengo. Por
lo que me ha dado el venazo supremo y le voy a dedicar la madre de todos los
especiales que se han hecho a este blog: Una concienzuda retrospectiva por cada
una de las entregas de la saga de nuestro cazador de dinosaurios favorito. Un juego de la saga por reseña. Un análisis meticuloso de cada entrega y
también una mirada actual viendo la vigencia, el impacto que ha tenido en el
mundillo y como ha envejecido hasta nuestros días. En plan Universidad, ¡ahí to
pofesional!. Hoy, nos sumergiremos con
la primera entrega (Obviamente…) y veremos el nacimiento de uno de los mejores
clásicos de los First person shooters. Sacad vuestro arco y flechas que nos
vamos a hacer el indio: