Hace escasos minutos, mi compañero de redacción ‘tecno’, como le llamamos entre nosotros, ha publicado una noticia acerca de una niña de seis años de edad que está mutando a una especie de gato.
¿Cómo? Pues mirad la imagen.
Al parecer, la chica tenía “una pequeña mancha de nacimiento en la espalda que no sorprendió a los médicos, pero ahora ésta ha comenzado a crecer desplegando un cabello felino por el cuerpo de la joven”.
Ver para creer.
Según uno de los comentarios de los usuarios, “se trata de un nevus gigante, que puede nacer pequeño e irse extendiendo a medida que el niño crece. La importancia de su exéresis (aparte de un motivo estético) es que este tipo de nevus tienen mayor riesgo de malignizar”, es decir, que o se cura o la niña puede tener serios problemas de salud en un futuro.
No soy médico, así que no sé qué tratamiento pueden llevar a cabo los doctores.

