El tratamiento de los errores 404 (página no encontrada) es más importante de lo que parece a simple vista. ¿qué triste es encontrarte con una página que te dice simplemente, esto que buscas no está? ...suena casi a un adiós muy buenas.
Además, esto aquí os puede afectar más ya que las URLs de las entradas de blog se derivan del título, y si lo cambias, también cambia la URL. Supongamos que los buscadores nos han indexado con la primera URL ¿cómo les podemos decir que la hemos cambiado? ...muy sencillo, aquí generamos lo que se llama XML Sitemaps, y es un tema que ya os expliqué en otra ocasión. Lo cual está muy bien, pero... ¿qué pasa si alguien nos enlaza desde otra página web? ...aquí los XML Sitemaps no nos van a servir de nada. Entonces, ¿qué podemos hacer?
Pues muy sencillo, cuando detectamos un error 404, en lugar de mostrar un triste error sin más, vamos a analizar la URL y ver si podemos deducir alguna cosa a través de la cual podamos extraer la nueva URL y/o el blog donde se publicó esa entrada. Aparte de que, a malas, si no encontramos nada, podemos mostrar enlaces a las páginas de búsqueda, o a la nube de etiquetas, que quizá a través de ahí, el visitante pueda encontrar aquello que venía buscando.