Nintendo, en su ya veterana consola DS, decidió dar una pequeña vuelta de tuerca a su mascota legendaria, el fontanero Mario, y propiciar un regreso a los orígenes pero con todas las cosas que habían aprendido hasta el momento. Era el inicio de la subsaga "New" dentro del rico universo Super Mario, y un juego en 2D del fontanero tras tiempo sin tener uno de ese estilo, que, hoy por hoy, se ha mostrado capaz de convivir con las nuevas en innovadoras experiencias 3D que siguen abriéndose paso en Wii y la futura Wii U.
New Super Mario Bros no inventaba la rueda, y se limitaba a presentar una experiencia plataformera sencilla, clásica, con una disposición de mundos en fases como las entregas de NES, y algunos secretos ocultos en forma de monedas, mundos y niveles. Un juego que, pese a su sencillez y austeridad técnica, a la par con su escasa dificultad, lograba presentar diversión suficiente para que toda clase de fans de la franquicia lo disfrutaran. El tiempo y las ventas, siendo uno de los mayores éxitos portátiles de la historia, le han dado la razón.