A 9 horas y media de mi exámen de Historia de América, con los nervios
acumulados, teniendo que irme a dormir o a repasar, no se me ocurre nada
mejor para aliviar la tensión que comentaros una curiosa experiencia
que desemboca en el análisis de uno de los peores juegos a los que he
tenido el (dis)gusto de jugar.
Se trata del Brink, un título creado por Bethesda Software (Fallout 3, Oblivion),
el modo con el que me hice con este juego fue curioso cuanto menos.
Estaba estas navidades, terminando mi horario de trabajo como Papa Noel,
en el Centro Comercial Carrefour la Sierra, en Córdoba, al terminar mi
jornada laboral, dispongo a cambiarme y a dar una vuelta por el propio
Carrefour para ver que podía regalarle a mi familia. Cual es mi
sorpresa, que al irme encuentro cerca de los montacargas para subir
productos, un juego de la PS3, envuelto, pero el cual no poseía ni
pegatina magnética, ni por supuesto precio de venta. Miré a ver si era
de algún pobre desdichado que se le hubiera caido el regalo de alguien,
pero no vi a nadie y al verlo en esas condiciones (los juegos de
Carrefour siempre están marcados, y el Game quedaba demasiado lejos como
para que a alguien se le hubiese caido) pues decidi guardarlo en mi
abrigo y llevarlo a casa.
Por el camino lo observé y ya en mi hogar, tras comentar la anecdota lo
estuve mirando y viendo los precios que tenía (entre los 64 euros
cuando salió, a los 20 que se vendía en Game y Carrefour, pasando a los
10 de 2º mano), por lo que me consolé pensando que si era algún regalo,
no sería un coste muy abusivo el reponerlo. De primeras, el título
pintaba bastante bien, la ciudad de Ark, que se suponía que tendría que
ser una utopía. Se ve, debido a una catastrofe ecológica, sumida en una
guerra civil.
Los bandos enfrentados, son la Seguridad de Ark, que quiere defender la
ciudad a toda costa, y la Resistencia, que pretende abandonar la ciudad a
toda costa. Ambos grupos enfrentados, con métodos muy cuestionables, se
enfrentan en esta cruda guerra civil.
Ahora bien vamos al desarrollo del juego. Este no deja de ser un shooter
en primera persona, con algunos tintes de plataformas, que imitan
claramente al genial Mirror´s Edge, en el título, se apuesta por
unos tiroteos dinámicos, con recargas frenéticas, no parar de moverse y
muchos saltos espectaculares y demás malabarismos absurdos a través de
unos muy poco variados escenarios urbanos. Con el objetivo principal de
ser jugado online, pero no obstante, te invita a que pruebes su modo de
un solo jugador con lo que promete, o mejor dicho prometía ser, un doble
modo campaña con un guión interesante.
El resultado, no es ni más ni menos que un fracaso total y absoluto. A
título personal he jugador numerosos juegos de este estilo, ya sean los Star Wars Battlefront, el Battlelfield 1942, el Señor de los Anillos: La conquista.
Y tengo por sabido que su planteamiento es principalmente para jugarlos
online, pero no prescinden de un modo un jugador, que hace que tenga
una experiencia curiosa, con una historia más o menos elaborada, pero lo
que es más importante, por mucho que palmes en las distinas misiones,
estas puedan ser completadas.
Brink, en este aspecto fracasa estrepitosamente, las clases 4 clases
(soldado, médico, espía e ingeniero) son totalmente clónicas, salvo
alguna habilidad menor, y la inteligencia artificial de los pnjs de tu
facción es de vergüenza. Además de tener en cuenta, que los enemigos
solo te ven y solo te disparan a tí, haciendo del modo historia algo
completamente inviable, incluso en los niveles más bajos de dificultad.
Tus compañeros de equipo te suelen dejar plantado y dedicarse a dar
saltos y brincos por los muy bonitos escenarios, mientras a ti te matan
de forma frustrante una y otra vez sin que ninguno de los PNJS te ayude a
completar los objetivos de la misión.
Por lo que el interesantísimo modo historia que nos querían vender, se
queda en aguas de borrajas debido al desarrollo interno del propio
juego.
Sobre el modo online, pues directamente pasé de probarlo, si ya me
frustraba demasiado ser un manta en dificultad fácil, no me quiero
imaginar lo coñazo que tiene que ser jugar contra niños coreanos y
alemanes locos, que se comporten exactamente igual que los pnjs del
título, será que soy un torpe memorable, pero bueno. Supongo, que si
quedas para jugar con un grupo de amigos, y jugaís contra la CPU, o
cotra otro grupo bien coordinado, pueden darse partidas realmente
memorables. Y no el coñazo de que te maten al lado del objetivo y
esperar 10 minutos de reloj, a que el médico que tienes al lado, se
digne en curarte, mientras el contador para finalizar la misión baja más
y más.
La banda sonora del título, es conveniente y totalmente olvidable,
temitas electrónicos suaves para darnos a entender que la ciudad era una
utopía y pretende reflejar esa imagen de civilización cumbre que ha
acabado sucumbiendo a una terrible distopía. Nuevamente, vemos la
influencia, si no el plagio directo del Mirror´s Edge.
Lo más destacable, es la personalización de tu personaje, pudiendo
variar entre tres tipos de constituciones (ágil para movernos más rápido
y hacer más virguerías, la normal por defecto y la robusta para poder
usar armamento pesado) este aspecto físico, así como multitud de armas e
indumentarias lo iremos desbloqueando a lo largo del juego y de los
puntos de experiencia que obtengamos por matar enemigos, cumplir
objetivos o asistir a nuestros compañeros con las habilidades especiales
de cada clase. Pero tampoco la personificación tiene mucho misterio.
Por ejemplo, las armas, dentro de cada clase, de un modelo a otro, no
varian mucho sus características, así como los añadidos que les puedes
poner, suponen una diferencia totalmente irrisoria. Conforme el aspecto
del personaje, puede ser algo muy curioso y anecdótico, pero no es que
te pares a fijarte en las pintas que llevan otros jugadores, esto no es
un MMORPG, donde te tires horas interactuando con otros jugadores y
cosas por el estilo. Lo que pretende hacer Brink, es multitud de
partidas rápidas y dinámicas, pero debido a la nula inteligencia
artificial, se queda bastante corto. Curiosamente, la estética del
modelado de los personajes, recuerda al mis veces mejor, genial y
divertido Team Fortress 2. Pero por supuesto, sin alcanzar su carisma y toque cómico.
El juego me supuso una decepción, y sinceramente, me alegro del hecho
de haberme salido gratis al encontrármelo tirado en el suelo. Desconozco
si el hecho de que estuviera allí se debiese a un intento de robo
frustrado y se halla dejado en situación de res nulius, a un
cliente olvidadizo que lo hubiera extraviado, o simplemente a un error
de un empleado que lo hubiera extraviado. Sea como fuere, el que lo haya
perdido, tampoco debe lamentarse mucho, pues sinceramente es un mal
juego que se hace cansino y aburrido, a la vista está que pronto le
bajaron el precio de forma tajante y que aparecía una oferta donde te
comprabas el título con un mando de la ps3 por solo 30 euros.
Un título fallido, que solo recomiendo para jugar con un grupo de
amigos, donde podaís colaborar y sacarle todo el jugo que el título
promete pero no dá. En fin tras haber descubierto el insulto a la
inteligencia que es este título, no me extraña nada, habermelo
encontrado tirado en mitad de un centro comercial.
1 Comentario:
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5 de Febrero de 2012 • 22:56 — MaxSlug