SILENT HILL ORIGINS - PS2
Pues ya está aquí, otro port más de un juego de PSP, y
sorprendentemente, llega más pronto de lo previsto. Hay algunos a los
que el lanzamiento de este juego les parecerá un insulto de cara a
todos los usuarios que en PSP ven un mundo de "exclusividades"; otros,
sin embargo, considerarán que cuantas más posibilidades existan de
probar X título, mejor, algo extensible al siempre cansino mundo de las
exclusividades en la actual generación de consolas. Ambas partes tienen
su parte -valga la redundancia- de razón, pero el caso es que Silent
Hill Origins ya se puede jugar en Play Station 2, y encima, a un precio
muy atractivo: 30 euros, 10 euros menos que su versión para PSP.
Resident evil Zer...perdón: Silent Hill Origins
Precuela de Resident Evil, precuela de Metal Gear Solid, precuela de
Final Fantasy 7...una más que posible precuela de Bioshock. Supongo que
el recurso de no saber qué camino seguir se soluciona mirando hacia
atrás y volviendo el principio, explicando el origen de todo, el alpha
de una trama cuyo omega se estira hasta el infinito. Difícilmente vamos
a contemplar el final "a secas" de todas estas sagas, la gallina de los
huevos de oro debe vivir, y los Zero, Origins y demás precuelas son la
prueba evidente de ello.
Silent Hill no se escapa de esa premisa, y recibe su ración "punto de
partida" para deleite de sus seguidores. El problema es que, pretender
explicar de un plumazo la más que críptica historia de esta saga, es
casi imposible, de hecho, Origins plantea más preguntas aún de las que
se atreve a responder, como si fuese un filósofo existencialista.
No es necesariamente malo, pero Silent Hill es de esas sagas donde se
podría volver, de forma continuada, a un teórico inicio de todo, un
"Origins" del "Origns" del "Origins", y seguiríamos igual. Es el gran
atractivo y el gran talón de aquiles de esta saga, cuyos guionistas se
han encerrado, sin haberlo deseado, en un mundo de simbologías donde
nada tiene necesariamente que cuadrar. Las piezas del puzzle o no
encajan...o no existen.
Si queréis conocer más sobre esta saga, os invito a visitar un especial
que hice en su día, donde podréis conocer la historia de todas las
entregas, y que se encuentra en este mismo blog. Ahora sí, hablemos de
este Origins.
Un port decente
Partimos de la base de que este juego procede de una consola portátil,
algo que juega en su contra al ser trasladado a una máquina de
sobremesa, por muy veterana que esta sea. No vamos a discutir ahora si
los juegos para portátiles deben ser más cortos que el resto, o menos
complejos, o más directos...parece que hay gente que concibe a las
portátiles como máquinas para jugar en la parada del bus, algo que no
cuadra mucho con este juego, que está en un término medio entre la
diversión futil y la satisfacción que alimenta el alma.
Sí, graficamente Climax ha hecho un trabajo estupendo, estupendo dentro
del maravilloso mundo de los ports claro. Origins no se acerca a los
niveles de perfección gráfica de la segunda, tercera y cuarta entrega,
aunque le falta poco, digamos que es una versión light de todos ellos.
Lo que más llama la atención es la caracterización de los personajes,
que en psp era bastante humilde; ahora veremos modelos con más
políginos, más detallados en general, y con un notable trabajo en el
tratamiento de las expresiones faciales: sólo hace falta ver a Travis
parado sin hacer absolutamente nada, su ojos se moverán de un lado a
otro con cierto nerviosismo, sin olvidarse de pardadear claro. Un
detalle que puede llegar a pasar desapercibido pero que, una vez visto,
deja a las claras que Climax se ha molestado en trasladar el juego de
forma decente.
Los escenarios también muestran un mayor nivel de detalle, aunque no
llegan a presentar cambios tan evidentes como en la caracterización de
los personajes. No son tan ricos en variedad y tamaño como en
anteriores Silent Hill, y el reto que supone superarlos tampoco es tan
"desafiante" como en otras ocasiones. Es el daño colateral del paso de
PSP a Play Station 2; siendo el primer Silent Hill en la consola
portátil de Sony, la experiencia no habría podido ser mejor, pero en el
caso de Play Station 2, los muchos antecedentes de esta saga pueden
jugarnos malas pasadas, lo que convierte a este Origins en el menos
bueno de toda la saga vista en Play Station 2.
Los únicos puntos realmente achacables a esta entrega a nivel gráfico
es la caracterización de las sombras que proyecta nuestra linterna:
defectos de flickering y "parpadeo" que no eran tan evidentes en otras
entregas; y por otro lado, encontraremos jaggies por doquier tanto en
personajes como en escenarios.
Por lo tanto, se puede hablar de un trabajo decente a nivel técnico en
el trabajo de portear el título a los circuitos de Play Station 2, sin
llegar al nivel de excelencia de otras entregas, algo perfectamente
comprensible si tenemos en cuenta la máquina de la que proviene este
juego originalmente.
Jugabilidad
Origins es una mezcla de lo mejor de la casa. En el fondo, estamos ante
una entrega que apuesta por lo clásico, pero que no se olvida de tomar
prestadas ideas de aquel de aquella vanguardista entrega de la saga:
Silent Hill 4: The room, y aportado ideas propias.
El desarrollo es siempre igual: nos moveremos por Silent Hill superando
ciertos escenarios, tales como hospitales, psiquiátricos o teatros. En
cada uno de ellos deberemos hacer frente a un respetable número de
monstruos y a puzzles de dificultad media, que proporcionarán un
respiro entre tanto susto.
La linterna y la radio volverán a hacer acto de presencia; la primera
servirá para guiarnos por los casi siempre oscuros escenarios (aunque
también llamará la atención de los enemigos), mientras que la segunda
nos avisará de la presencia de los enemigos. La lucha cuerpo a cuerpo
es casi la misma que vimos en The room: podremos dar golpes de distinta
intensidad para acabar más fácilmente con nuestros enemigos, y la forma
de acceder a las armas es en tiempo real, a través de la cruceta,
evitando tener que recurrir continuamente al inventario, lo que da
continuidad a la acción. La variedad de armas cuerpo a cuerpo es
apabullante: desde un tablón de madera con puntas, hasta una máquina de
escribir vieja. Todas ellas se gastan con el uso, e incluso hay armas
de un único uso, las cuales se arrojan al cuerpo de los enemigos. Por
supuesto, también habrá lugar para las armas de fuego.
El desarrollo tendrá como principal novedad el uso de los espejos. Sí,
las superficies reflectantes de Silent Hill son la llave entre nuestro
mundo y el mundo de pesadilla, lo que aparte de trastocarnos bastante
la cordura, dará mucho de cara a resolver ciertos puzzles: es posible
que en el mundo "real" una puerta no se pueda abrir, pero una vez
estemos en el mundo de pesadilla, esa misma puerta cerrada antaño esté
ahora accesible. Es una inclusión francamente interesante, ya que
debemos estar pendientes siempre de los dos planos de realidad
presentes en Silent Hill.
También habrá novedades en los combates, novedades "relativas", ya que
aunque es la primera vez que aparecen en la saga, se están repitiendo
hasta la saciedad en otros muchos juegos: hablamos de los Quick Time
Events, que se activarán cuando algún enemigo nos atrape, lo que nos
obligará a pulsar de la forma más rapida posible una sucesión de
botones. Si fallamos, Travis perderá una cantidad respetable de vida.
En esencia esto es Origins en su plano jugable: antiguo y clásico;
acción y puzzles; terror y tensión. Recupera las buenas costumbres de
antes, sin olvidar dar su toque personal. Muy bueno. Aunque eso sí,
como dije antes, el juego es más cortito que anteriores entregas.
Pongamos unas 8/10 horas de juego.
capturas
CONCLUSIÓN
Siempre es grato tener la posibilidad de jugar a una nueva entrega de
Silent Hill, aunque sea un port de una consola portátil. El aporte que
Origins hace al conjunto de la saga es realmente grande, sobre todo a
lo que a trama se refiere. Travis Grady tiene mucho Harry Mason y de
James Sunderland, bien por el instinto paternal del primero, bien por
el matiz oscuro e inexplicable del segundo.
Sus limitaciones son principalmente un aspecto gráfico que no llega al
nivel de las anteriores entregas, y una duración un tanto
decepcionante. A su favor el excelente precio y la posibilidad de
visitar de nuevo las calles de Silent Hill, que siempre es un olacer,
sobre todo si Akira Yamaoka nos deleita con su música.
Si eres fan de la saga y no tienes la entrega de PSP: compra
obligatoria; si nunca te ha interesado un Silent Hill y tiene
curiosidad por probar: dale una oportunidad, su precio lo merece; y si
tienes la entrega de PSP y eres muy fan de la saga: bueno, depende de
tu nivel de friquismo.
Lo dicho. Port decente.

3 Comentarios:
Tengo un trauma personal con este juego
16 de Mayo de 2008 • 12:35 — RikkuInTheMiddleNo con este en concreto, sino con el de PSP, pero supongo que adolece del mismo problema. Lo de la fragilidad de las armas es algo a lo que al final te acostumbras, con un punto a favor, y es que Travis (al menos en PSP) puede golpear sin armas, lo que al final lo acabas haciendo por sistema. Lo de los espejos es un buen concepto, pero a la larga produce más confusión de la que debería, y el hecho de visitar dos veces el mismo escenario acaba cansando. Pero el peor handicap de todos son los puntos de guardado y el daño que los monstruos inflingen. Los puntos de guardados están demasiado separados entre sí teniendo en cuenta que los enemigos causan un daño variable, puesto que unas veces apenas te hacen un rasguño y en otras te matan de un sólo golpe, lo que te obliga a racionar demasiado las bebidas isotónicas, aunque en realidad, los enemigos finales suelen ser bastante más fáciles que en otras entregas.
Lo peor del juego para PSP es la propia filosofía de la portátil, ya que tanto encender y apagar la consola para jugar en trayectos cortos no se ajusta con este juego, que es para jugar con tranquilidad, cosa que supongo se soluciona con este port para consola de sobremesa.
P.D. Se te echaba de menos, hacía tiempo que no posteabas por Gamefilia.
Saludos Rikku
16 de Mayo de 2008 • 13:08 — BonomanSaludos a todos/as, bueno, es cierto, hacía una semana que no aportaba contenido, pero he tenido ocupaciones varias que me lo han impedido, así que para estos días próximos llego con fuerzas renovadas :). Gracias por acordarte de mí xDD.
Bueno, sobre lo de Origins... Veamos.
Respecto a lo que me comentas:
¿Nunca te has planteado no matar a ningún enemigo y evitar cualquier tipo de lucha? Es algo que en mi caso cumplo a rajatabla en todos los Silent Hill: escapar de cualquier tipo de contacto con los personajes enemigos y ahorrarme balas, salud...y muertes, te aseguro que me ha venido de perlas, y me ha permitido solventar los enfrentamientos con los enemigos finales sin apenas problemas. De hecho, en Silent Hill de psp, no llegué a morir ni una sola vez en toda la aventura. Los enemigos no son demasiado listos, y si encima usas truquillos como apagar la linterna o caminar en vez de correr cuando pasas cerca de ellos, es difícil que te localicen. Pruébalo, ya que como bien dices, iniciar peleas en este tipo de juegos (y más en este) no suele ser recomendable.
Por lo demás, siento decirte que el juego es igual que en su versión de PSP; no se ha cambiado apenas nada (salvo detallitos gráficos), por lo que la duración de los escenarios es la misma, así como la duración general. A mi juicio, el problema de la psp es que, por los juegos que está teniendo, es difícil considerarla una consola portátil de la vieja escuela, ya que este Origins (estando de acuerdo contigo) no es para jugar en la parada del bus o en el propio trayecto de bus, se necesita concentración y sobre todo tiempo para superar ciertos tramos, y hablo del Origins cuando podría hablar del God of War Chains of Olympus o del Final Fantasy 7 Crisis Core.
En fin, un saludo, espero que superes tu trauma con el Origins xD.
Si mi táctica es la de la gallina
16 de Mayo de 2008 • 13:15 — RikkuInTheMiddle