Hace tiempo yo era uno de los que pensaba que Konami lo bordaba con su Pro Evolution Soccer, que EA Sports se emperraba en dar una bazofia cada año a los futboleros, era de los que cada año por octubre se compraba el Pro de la temporada y se metía en el editor a cambiar todo lo que fuera necesario para dejarlo tal cual es en la realidad.
Durante mi época de fan de PES sólo compré un FIFA, el del 2004, por aquello de probarlo y ver si era verdad lo que decían de que la saga futbolera de EA Sports había cambiado tanto desde la versión del 2003. Lo compré, lo probé, y ¡PAF! una castaña, un truño de juego de los que no se desean ni al peor de tus enemigos. En ese momento me reafirmé aún más en que como Pro Evolution Soccer nada.