Aguanto perfectamente las películas de
terror: The Ring, Ju-on, Las colinas tienen ojos, etc. no me asustan
especialmente, pero si te digo que hablamos de survival horrors, la
cosa cambia.
Con aquello de que mueves tú al personaje, haciendo
saltar los sustos, arrastro los juegos durante un mes a base de
machacar el botón de pausa. Si encima la trama no consigue
engancharme, los sustos son demasiado gratuitos o hay demasiados o
muy pocos de estos, acabo cansándome de ellos (mirada furtiva a
F.E.A.R 2 mientras acaricio la caja de F.E.A.R. 1). Y entonces llegó
EA (anda, casi como la peli) y sacó un juego que a pesar de su éxito
de crítica, no recibió la confianza del usuario para comprar este
juego, decidiéndose en no apostar por esta nueva IP de EA (misma
situación y tiempo de Mirror's Edge.): Dead Space