Cuando una persona se quita la venda de sus ojos y ve más allá de sus fronteras, ésta evoluciona sin darse cuenta y de manera inconsciente. Y cuando hablo de personas hablo también de empresas, organizaciones, fundaciones, etc., cualquiera que abra sus fronteras y consiga abrir sus ojos, conseguirá abrir su mente.
Una compañía de videojuegos que escuche a sus usuarios y reciba un correcto feedback por parte de ellos y, por supuesto, se quite la venda de los ojos y no hago caso omiso de este feedback, estará evolucionando en el mercado y conseguirá atraer a un mayor público. Un ejemplo claro de esta tendencia ha sido la franquicia FIFA. Durante largos años -prácticamente durante todo el apogeo de PlayStation 2- Electronic Arts se ha dedicado a repetir los patrones de conducta y lo único que ofrecía era un juego similar al anterior. Sin embargo, la compañía norteamericana, tras la llegada de la ‘next-generation’, supo escuchar al público y comenzó a hacer encuestas de satisfacción, a preguntar a los consumidores qué cambiarían y qué no, qué mejorarían para futuras entregas, etc. ¿Cuál es el resultado final? Pues que FIFA ha superado a Pro Evolution Soccer en todos los aspectos porque aceptó el ‘mea culpa’, hizo casos a los usuarios, y ganó.



