Un día fuí un monstruo,
cruel y despiadado,
hería sin tapujos,
dañaba sin reparo.
Un día todo eso,
se volvió contra mi lado.
Historias de un cazador,
que ahora era cazado.
Ya no soy el que daña,
el que grita en tus sueños,
ahora soy el grande
que se convirtió en pequeño.
Ahora observo todo,
tirado en el suelo,
El no ir a peor
forma parte del consuelo.
Consuelo de que un día,
curen mis heridas,
y las cicatrices te representen,
por el resto de mi vida.
Recuerda que cosiste,
cada brecha de mi piel.
¿Serás tu quien lo haga de nuevo otra vez?
Fuiste mi amiga,mi amante
y tambien mi enfermera.
¿Dejarás mi dolor en las manos de cualquiera?