El pueblo rebosaba felicidad, fiesta, diversión… y alcohol, mucho pero que mucho alcohol. Así son los carnavales en el pueblo de Paco, el protagonista de esta y muchas otras historias y líder de la banda de traficantes Paquiño´s clan.
Para controlar la banda más poderosa de toda la ciudad tuvo que matar a mucha gente, pasar muchas substancias perjudiciales y enfrentarse a varios matones rivales, pero aún con todo, era feliz. Acababa de conseguir todo lo que quería: dinero, respeto y a la vez anonimato, dado que nadie, más que sus 4 hombres de confianza (sus mejores amigos) y algunos altos mandos de la mafia conocían sus actividades delinquidas, por lo que podía llevar la vida normal de un adolescente al que le falta un mes para cumplir los 17 o la de un capo criminal dominante de todo el negocio de la zona a placer.
Pero hoy no. Hoy todo su grupo preparó una tregua con las mafias rivales. Durante el carnaval, quedaba terminantemente prohibido el uso de armas, ataques a otras familias o el transporte de estupefacientes. Hoy era su día libre. Y lo piensa disfrutar,cosa facil teniendo 16, midiendo 1,70 y siendo un chaval sano de ojos marrones y pelo negro.