30 de Abril de 2017

Archivo para Enero de 2012 en La Ciudad Olvidada, blog de Zerael

Ene
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Los videojuegos y la libertad sexual



Sólo conozco dos formas infalibles de iniciar una discusión. Por muy diplomático y razonable que sea tu interlocutor, entrar en el terreno político o sexual siempre tiene visos de derivar en batalla campal.

Vamos, que cuando se trata de mandar y fecundar, todo el mundo tiene opiniones muy claras.  Exponerlas, equivale a ofender al vecino.

A nadie resultará extraño, pues, que la entrada de la libre sexualidad en el mundo videojueguil haya generado tanta polémica malsana. Los videojuegos comerciales, cada vez más próximos a las formas cinematográficas, son un reflejo muy definido de la sociedad. Y ahora mismo, la sociedad se pega tortas verbales de primer orden cuando las ocurrencias del catre se ponen sobre la mesa.

Ene
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VVVVVV



Cuando te propones la innovación como meta, pasan unas cuantas cosas. La primera -la más importante- darte cuenta que la originalidad es algo así como una relación platónica. Te puedes acercar al pastel, quizá hasta percibas su aroma; pero, ¿catarlo? Nunca jamás. O al menos, no del todo.

Aunque parece de sentido común, no todo el mundo entiende que ser genuino no es una tarea sencilla. En ocasiones, se suele hablar con mucha alegría de si tal o cual juego destila originalidad por los cuatro costados, pero lo cierto es que conseguirla (estrictamente hablando) no es más que eso: una meta que nunca llega.

VVVVVV, de Terry Cavanagh, es uno de esos proyectos que llevan la innovación por bandera, un plataformas con un elemento diferenciador que le ha encumbrado entre crítica y público. Resulta extraño porque hace un par de años, su aspecto salvajemente retro echaba para atrás a la mayoría de individuos e individuas de la masa jugona. Pero los tiempos cambian (para bien) y los experimentos jugables se valoran bajo nuevos criterios.

Pero, ¿qué es exactamente VVVVVV? ¿Una serie estúpida de seis letras? ¿O la enésima encarnación del arty-game más rancio? Echemos un ojo a su peculiar propuesta.