30 de Abril de 2017

Archivo para Enero de 2009 en La Ciudad Olvidada, blog de Zerael

Ene
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DoomRL - ¿Es posible jugar a un Doom rolero? ¡Ahora sí!

 

 

Cuando abrí La Ciudad Olvidada tenía en mente dedicar más tiempo a géneros, que por unas cosas y otras, he terminado dejando aparcados. Es el caso -creo que solucionado- de las aventuras gráficas y los roguelike, género del juego sobre el que hablaré hoy.

 

 

Una de mis pasiones videojueguiles confesas son los JRPGs; creo que a lo largo de mi periplo bloggero la cosa ha quedado bastante clara. Como muchos otros “energúmenos” de mi generación, me estrené con el legendario Final Fantasy VII de la extinta Playstation. Siguiendo un poco el hilo de mi anterior entrada, diría que la séptima entrega de esta exitosa franquicia se encuadraría en ese selecto grupo de juegos que perviven contra viento y marea en mi memoria. Vamos, que es uno de mis juegos preferidos.

Muchas son las cosas buenas que pueden decirse de este juego -y un número equivalente de cosas malas; pero eso lo sabemos todos-. Una de ellas, su sorprendente banda sonora. Dejando de lado su paupérrima “ejecución” (es una tontería negarlo, los temas originales son preciosos, pero su formato es pésimo), las canciones que Nobuo Uematsu compuso para los desvaríos de Cloud y compañía gozan de una popularidad equiparable a la del propio juego. Una buena muestra de ello es la calidad de la propuesta que os traigo hoy: Voices of the Lifestream.

 

¡DISCREPO!
Hoy: Todo juego pasado fue mejor

 

 

Derek Yu, uno de los desarrolladores indi más reputados y conocidos del mundillo…¡la de horas de diversión que me han dado sus juegos! Además, es uno de los fundadores -y participante activo- de una de las comunidades independientes más importantes de la red: The Independent Gaming Source (que viene a ser algo así como La Ciudad Olvidada pero bien hecho). Un día de estos le dedicaré un especial, sobre todo ahora que ha dado el gran salto al mercado profesional con Aquaria (de venta, desafortunadamente, en Steam). De momento, centrémonos en uno de sus juegos más recientes: Spelunky.

Algo extraño se cuece en Gamefilia. Los adoradores de Cthulu (también conocidos como los adoradores de un demonio con nombre impronunciable) susurran secretillos a nuestras espaldas, advirtiendo sobre una revolución cuando se les increpa. ¿De qué va todo esto? Pues la verdad, yo no lo sé, pero como el divino poder de la providencia de Excel me protege, poco me importa. Además, con el ánimo de calmar el murmullo de mis pensamientos, uno de nuestros bloggeros ilustres me ha dejado un jueguecillo indi realizado por su puño y letra. Así que, sea lo que sea que vaya a ocurrir, a mí sólo me toca por la parte del videojueguilismo independiente -¡o eso espero!

Así que, aquí estoy otra vez, analizando otro de los juegos -cutres-que-te-cagas, según su autor- de Erik Adams. ¡The Acolit Game! 

 

Los sueños son una de las cosas más sorprendentes de la mente humana. No suelen responder a ningún tipo de lógica; algunos te muestran amigos de la infancia, haciendo que cuando despiertes te pongas triste al recordar como jugabais al escondite o intercambiabais pokémons mediante un cable game-link, otros simplemente te hacen pasar verdadero miedo o auténtica angustia, te ves desnudo en medio de la calle, perseguido por feroces gorilas en un mundo en el que la fuerza de rozamiento es prácticamente inexistente, los hay que te hacen replantearte tu vida, pues te muestran el trabajo que en realidad te gustaría o te hacen besar a esa chica que tanto te gusta en un paraje helado de gran belleza para que, después, al despertar, darte cuenta de que esa realidad alternativa es muy distinta a la rutina del día a día y tomes consciencia de tus propias limitaciones emocionales…


Nadie vive para siempre, y las aventuras gráficas no fueron una excepción. En 1996, con la llegada de los 32 bits y la “era” playstation, el mercado de los videojuegos comenzó a alcanzar cotas de beneficios impensables; grandes compañías se gastaban millonadas en desarrollar videojuegos de factura técnica impecable, la jugabilidad, desprendiéndose de los tics “dieciseisbiteros”, exploró el nuevo mundo que ofrecían los polígonos, y los jugadores, ávidos de experiencias cada vez más refinadas, se decantaron por otros géneros.

A veces resulta sorprendente acudir a los clásicos, no sólo porque descubres grandes joyas del entretenimiento, sino porque terminas por enterarte de detalles y curiosidades que aumentan exponencialmente el valor de la obra que tienes entre manos.

Sierra Online y LucasArts entertainment son famosas por distintas razones, pero comparten un nexo común que las ha situado en el olimpo de las empresas más prestigiosas de la historia de los videojuegos: la edad de oro de las aventuras gráficas. Todos esos nombres que resuenan en el inconsciente colectivo de los jugadores más veteranos están apadrinados por una u otra compañía: Sam and Max, Space Quest, Loom, Leisure suit Larry… y sobre todos ellos, las sagas de Monkey Island y King’s Quest.
La Ciudad Olvidada se viste de pollo de goma, o lo que es lo mismo, se engalana con un tocado emplumado en busca de los tres dones que salven al reino… ¿que qué estoy diciendo?, ¿acaso no es obvio? ¡Nos vamos a encargar de salvar al mundo de la amenaza del tentáculo púrpura!

Pero ahora hablando en serio: La Ciudad Olvidada va a centrarse durante una semana en ese género olvidado por la caterva de jugadores noveles y que está en boca de todo treintañero jugón que se precie… ¡las aventuras gráficas! Soy consciente de que no generan precisamente pasiones por aquí, pero espero que al menos consiga tocar la fibra sensible de los más viejales y despertar la curiosidad de los más jóvenes.

Voy a comenzar este especial con una novedad del mundillo indi que me ha dejado sin palabras: A Second Face. Como tantas otras, es una aventura realizada con Adventure Game Studio. Sin embargo, toda similitud con sus hermanas termina ahí… A Second Face (ASF) es una aventura gráfica diferente en muchos sentidos -desafortunadamente, no en el jugable, pero eso ya es otra historia-. Desde su argumento inconformista, hasta su cuidado -y sumamente original- apartado técnico, todas las pequeñas partes que dan forma a la aventura gráfica clásica se han tratado con esmero y mucha dedicación. Veamos qué es exactamente lo que ofrece esta pequeña e inacabada maravilla…



Tras decenas de juegos “comerciales” analizados, el mundo indi parece haber llamado al fin a mis puertas. Las descargas en La Ciudad Olvidada han logrado pasar de mera anécdota a algo que cada día me fascina más, descubrir ese mundillo paralelo que florece por la red y que permanece oculto para la inmensa mayoría de nosotros (o al menos lo hacía hasta la llegada de este blog). Así que mientras nuestro amigo Zerael intenta en vano zafarse de las ataduras que lo encierran en el armario, ocupo momentáneamente su lugar y me siento a hablaros de una curiosa aventura gráfica que responde al nombre de Emily Enough: Imprisoned.