¡Hola!
Me gustaría transmitir una reflexión sobre algo que inunda nuestra actualidad. Acontecimientos que pienso que entre otras cosas, hay que rechazar por una banda y sostener mediante preceptos sensatos.
Empezamos un 2009 marcado por sucesos
en nuestra sociedad que han conmovido de una manera u otra los
sentimientos de toda persona y todo corazón. Bien es cierto, que debido
a la gran presión que ejercen los medios de comunicación sobre las personas y sobre los acontecimientos, hacen de los hechos acaecidos la creación de constantes precedentes.
La misma notícia por todas las cadenas de televisión, por radio y por toda la prensa escrita... su repetición no hace otra cosa que condicionar y mucho, el resurgir mediático al cuál se someten los hechos. Si, estoy hablando del más que debatido caso de la joven sevillana, Marta del Castillo. Durante todo este tiempo, me he mantenido expectante, interesado en el desarrollo de este trágico suceso, pero a su vez reflexionando interiormente la manera cómo se ha estado llevando el caso. Algo, que es uno de los principales motivos por los que sostendré mi base argumentativa.