22 de Febrero:
Uff... que ganas tenía de escribirte lo que me pasó el pasado Sábado. Fué mi primera vez... y con muchos. No es que lo mío con Diana no vaya bien, pero es algo que hay que probar en la vida, pero no me imaginé que fuera como fue aquél día.
Todo comenzó cuando recibí un SMS de Wendy, la dominicana de clase, invitándome a mi y a más gente a una fiesta que ella y sus dos primos llegados de República Dominicana celebraban en casa, mientras sus padres estaban fuera. A la hora convenida, llegué a su casa, un bloque viejo de pisos donde te tienes que agachar para entrar por el portal, debido a lo bajas que son las puertas. Menos mal que estaba en el primer piso, que si no... Maldita la gracia que me haría subir los 4 pisos del edificio sin ascensor.
La cumbia y la salsa se oían tras la puerta del primero derecha, y al abrirse, ví que bailando con sus primos estaban Boris, Orson, Bruno, Bibiana, Diana, y Fonseca. Orson llevaba una cerveza en la mano y Bruno tenía un vaso de algo que no era cocacola precisamente. Diana me vió y me llevó un vaso de un cóctel que preparó Filiberto, uno de los primos de Wendy, que ayudaba a su otro primo con la música.