Adela tenía un asunto caliente entre manos, y no era el miembro viril de su marido: a la emisora ha llegado una carta contando algo peliagudo y de alto contenido, no solo sexual, sino también violento. La carta, escrita y firmada con el seudónimo de Sienna, habla de actos no permitidos o consentidos por ella, de ahí la delicadeza. Tras conversar con el director del programa y el equipo, deciden radiar la carta, pero diciendo un aviso previo por parte de la emisora.
Despues de hablar de la crisis de los sexshops y de los kioskos de prensa con pornografía visible para menores, llegó el momento de las cartas de los oyentes, y toca en primer lugar la de Sienna, pero antes, Adela da el aviso:
-Queridos y queridas oyentes, queremos advertirles que la carta de ésta oyente, Sienna, narra cosas que nosotros ni nadie de la emisora ni gente con sentido comun, aprobarían o admitirían para una sana relación sexual. Desde aquí, expresar nuestra repulsa hacia todo aquel que practica éste tipo de actos contra mujeres indefensas, mereciendo todo castigo penal que la ley aplique a éste tipo de personas.
Tras éste aviso, Adela comienza a leer la carta:
"Irresistible Adela: