Horripilante e increible Choi:
Seguro que estarás en algún lugar, entrenado para el nuevo King of Fighters que se avecina. Seguro que tu nueva compañera querrá estar a tu nivel, ya que es una fan de vuestro grupo, pero sobre todo... de tí.
Hace mucho tiempo que dejaste de robar por las calles de tu Corea natal. Dejaste de correr por esos ríos humanos que recorrías para subsistir, esquivando a policías y a rivales, con los que usabas cuchillos para defenderte. Tu tamaño era tu destreza... y tu fuerza. Te encargabas de demostrarles que no hay rival pequeño.
Sin embargo, los años no pasan en balde, y finalmente, te atraparon. En la prisión, te hiciste respetar con tu velocidad y tu furia, lo cual motivó que Kim Kapwhan, policía, te eligiera a tí junto a otro recluso, una mole de músculos atada a una bola con cadena, como parte de un peculiar equipo, en un torneo llamado King of Fighters.
Sin embargo, viste que tus compañeros de combate, iban algo adelantados a tí. Necesitabas algo para intimidar, algo para motivar miedo y temor a los rivales... hasta que lo viste. No se te olvidará esa escena de aquella película en la que un hombre deformado por el fuego y con un sombrero elegantemente quemado, destripaba adolescentes con un guante hecho con cuchillas.