24 de Abril de 2014
Mayo
23

Phoenix Wright, ¡Protesto!

 

Nunca he sido mucho de aventuras gráficas. No por nada. Simplemente no las jugué a tiempo. De hecho, creo que este Ace Attorney es el primer juego del género que completo, y no tengo muy claro cuál es mi opinión.

 

La primera versión de este juego salió en exclusiva para Japón allá por el año 2001 en la difunta GBA. Para que llegara a occidente habría que esperar al 2005, ahora en la no tan difunta DS, pero que poco le queda. Lo cierto es que apenas se aprecian diferencias entre una versión y otra, salvo la pantalla doble y un nuevo capítulo que sí aprovecha las funcionalidades propias de la anterior portátil de Nintendo, tales como la pantalla táctil o el micrófono. Y unos pocos años después, una versión calcada para iPhone, y que está tirada de precio (y no como los juegos de la DS en particular, o Nintendo en general, que no bajan ni a tiros). A esa es a la que yo jugué.

 

 

 

Phoenix Wright es un inexperto abogado que caso a caso irá labrándose una reputación, ganando juicios in extremis  con testigos inesperados y pruebas irrefutables. Y es que cualquier parecido con la realidad casi es pura coincidencia, eso es verdad, pero ahí está la gracia. ¿Quién no ha querido ser policía, médico o arqueólogo tras ver una peli o una serie? Pues lo mismo ocurre con el mundillo de los juristas.

 

Los personajes son a mi parecer muy carismáticos, Phoenix, Edgeworth, Mia, Maya… A lo mejor el desarrollo del juego se te puede hacer un poco pesado, pero la historia engancha y los protagonistas apuntan ese punto de emoción. Los gráficos son viejos (como de una GBA, claro), pero las animaciones son divertidas. La pega es que, como está predefinido el número de éstas, muchas veces ponen una animación que no casa exactamente con la situación, pero como no hay más…

 

En cuanto a la jugabilidad, decir que se basa en la división de buscar pruebas para el juicio y la resolución del mismo, luchando a cara de perro contra el fiscal de turno (por lo general Edgeworth, implacable en su oficio), y testigos corruptos o muy tontos que se olvidan de mencionar todos los detalles. Ahí debemos buscar la contradicción de su testimonio con las pruebas que disponemos. Los juicios parecen más una batalla propia de un shonen que una confrontación dialéctica (basta ver la cara que se les pone a algunos cuando les desmontamos su castillo de naipes), y eso me encanta. Un símil (salvando las distancias), podría ser Oliver y Benji. ¿Por qué? A mí Campeones siempre me ha recordado a Bola de Dragón (no en vano nació en su época). No hay combates propiamente dichos, pero sí enfrentamientos de un héroe contra su rival, maestros de artes desconocidos y técnicas milenarias al alcance de muy pocos. Pues aquí más o menos lo mismo. Phoenix es un héroe novato, con una maestra (Mia) que le enseñará el arte de buscar contradicciones, personajes cómicos secundarios a su alrededor (el comisario, Maya…), y un rival, que no necesariamente enemigo: Miles Edgeworth. De éste diré que me parecía un gran personaje hasta que me fijé más en una animación, y vi que tenía nariz de cerdo…

 

 

 

Lo dicho, la historia tiene un desarrolla muy manganime. Y eso se verá en las posibilidades del juego. Prácticamente sólo hay un camino que seguir, y muchas veces es impensable, por lo que puedes acabar frustrándote. La verdad me habría gustado que se pudiera llegar a una resolución por más de un camino, pero al haber una única vía, hace al juego prácticamente imposible de reugarlo, salvo que quieras volver a vivir su historia.

 

 

 

En definitiva, yo no pagaría 35 euros por jugarlo en su versión DS, pero por unos pocos euros tienes la versión ios ¡QUE ES LA MISMA! Ahí entonces tendrás un juego largo y divertido, que sí, a veces frustra no discernir la senda correcta (el juego se divide en 5 casos, y yo aguanté sin ayuda hasta el cuarto; el quinto lo resolví con una guía). Es un juego pausado, de mucho diálogo, ideal para viajes si te mareas al intentar hacer movimientos complicados en tus desplazamientos.

 

PD: enhorabuena a Miyamoto y a Nintendo. Un más que justo reconocimiento a quien probablemente sea la figura más representativa de este mundillo. Muchos de los profanos a la materia no conocerán a Fumito Ueda o Peter Molyneux, pero es probable que al señor Shigeru sí, o al menos algunas de sus creaciones como Mario o Zelda. Por ello no es sólo un galardón hacia su persona, sino a toda la industria.

 

 

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1 Comentario:

Nunca se me hubiera

Nunca se me hubiera ocurrido un juego sobre un abogado resolviendo casos en un videojuego, interesante aunque no sé hasta cuanto pueda llegar a serlo, tendría que verlo. 

Viva Shigeru Miyamoto, con todas esas creaciones que hizo el premio se lo tiene bien merecido aunque es medio raro que sea por comunicaciones (creería que el premio era ese), ya que no le veo mucha relación con los videojuegos.