25 de Mayo de 2013
Jun
15

Cuando hablar sobre videojuegos es casi tan divertido como jugarlos

Categorías: ,

 

 

En el mes escaso que llevo escribiendo en este blog me he dado cuenta de una cosa: no sólo quiero hablar de juegos, sino también teorizar sobre ello.

 

En efecto, hay un momento en que tu mente hace click, y esa afición que tenías pasa a ocupar un lugar más o menos importante en tu vida. Y ojo, ahora no hablo de videojuegos, sino de la pasión por un hobby en general. Al igual que un auténtico aficionado al fútbol no se conforma con sentarse un sábado por la noche en el sofá y ver el partido de turno, sino que se informa, escucha programas deportivos, lee el Marca y el AS, se conoce más plantillas además de la de su equipo (y su época)…, con el ocio electrónico ocurre algo similar (y he puesto el ejemplo del balompié como podría haber sido cualquier otro: música, cine, cómics…).

 

En general, los videojuegos gustan a la gente joven. Es la generación que nos ha tocado. Si en su día nuestros padres leían tebeos y veían dibujos animados (por suerte los niños aún lo hacen, pero no sé por cuánto tiempo), la gente que hoy tenga unos 35-40 años aproximadamente también tuvo como elemento de diversión en su juventud las consolas y los marcianitos. Y así ha seguido hasta ahora. Pero cuando eres niño te conformas con poco, por lo general tienes los juegos que te regalan tus padres y familiares, y como mucho pides lo que sale anunciado en televisión o has visto a otro niño. La cuestión es, ¿cuándo pasas a tener criterio propio? ¿Cuándo descubres que ese género/saga/compañía de veras te gusta? ¿Cuándo comienzas a conocer el nombre de los creadores de un juego?

 

 

Supongo que variará según cada persona. Tal vez muchos comenzamos leyendo revistas impresas de videojuegos, bien gratuitas, bien pagando por ellas en un quiosco. Dependiendo del año en que naciera cada uno, se tendría más pronto o más tarde acceso a internet de forma regular; así es como buscaste información, o quizás trucos, de ese juego que tanto te gustó. Eso te condujo a webs especializadas en videojuegos, con sus análisis, sus reportajes, artículos de opinión… Todo a tu alcance de forma sencilla. Y a partir de ahí, el infinito: foros, vídeos, podcasts de radio…

 

Mi caso es prácticamente calcado al descrito unas líneas más arriba: de una “simple afición”, empecé a ver los videojuegos como un mundo que tiene ya una cierta tradición a sus espaldas, y yo no me había enterado. Que de golpe y porrazo, Mario lleva con nosotros más  de 30 años. Que el responsable de todos los Final Fantasy hasta el X era un tal Hironobu Sakaguchi. Que SEGA ya no fabrica consolas desde el fracaso de la Dreamcast... Casos miles.

 

Al principio me sentí desorientado por mi ignorancia, pero también deseoso por aprender. No era la primera vez que me ocurría algo así: de pequeño es obvio que escuchaba música, pero fue a partir de los 15 años más o menos cuando sentí una gran pasión por ella. Empiezas con un grupo, luego con otros similares, buscas sus referencias, los grupos que gustas a tus grupos, pasas a agradarte un estilo, te interesas por la música en general y descubres que todos los géneros tienen cabida en tu cedeteca… Lo mismo podría decir del cine o los cómics, como dije al principio.

 

 

 

¿Qué tenía que aprender? ¡Muchísimo! Primero te interesas por lo juegos que jugabas antes de ser un jugón (y ya paro con el trabalenguas). Creo que lo he dicho más de una vez, y lamento ser pesado, pero mi saga fetiche es Final Fantasy. A mí me sonaba que la compañía tras sus juegos era Squarenoséqué. Pues bien, para mi sorpresa descubro que ahora se llama Square-Enix tras su fusión con su otrora enemiga. Las dos cuentas con grandes juegos y sagas a sus espaldas (Dragon Quest, Star Ocean, Vagrant Story…), y algunos ni me sonaban.

 

Seguimos desgranando; ¿qué otros juegos me suenan? Recuerdo jugar con mis amigos al Metal Gear y al Resident Evil. Éstos pertenecen a Konami y Capcom respectivamente. Empresas japonesas de gran fama. ¿Japonesas? ¡Es verdad! En los créditos de muchos juegos salen de forma casi exclusiva nombres japoneses. Y si hablamos de Japón y videojuegos, no podemos dejar de mencionar a Nintendo. Es de cajón que hacía más cosas aparte de GameBoys: la Nintendo 64 de tu primo que recuerdas vagamente no se llama así por casualidad. Es más, hubo un tiempo en que Sony aún no había irrumpido con fuerza en el mundillo, y la rival de la Gran N era una tal SEGA. ¡Aquella que fabricó la GameGear que tenías de niño!

 

Todo me iba cuadrando, absorbía información como si fuera una esponja. Pero es un mundo curioso el del ocio electrónico. Si te empieza a interesar la música, es muy fácil conseguir discos viejos. Con las películas ocurre algo igual. No así con los videojuegos. Es verdad que en los últimos años han proliferado los juegos retro que puedes jugar en diferentes tiendas virtuales. Pero aún no están todos disponibles, ni mucho menos, por lo que has de recurrir a los mercadillos de segunda mano (si ter sobra la pasta), o a emuladores (que no entro si es legítimo o no; sólo diré que muchas veces no hay otro método). Además está el problema de que muchos juegos envejecen peor que la música o las películas, o esa es mi opinión.

 

Por ello a mi me ocurre (y no sé si a otras personas, pero supongo que sí), que hablo de juegos sin siquiera haberlos jugado, aunque sea un par de minutos. ¿Cómo no voy a conocer Shenmue, ese juegazo que condenó a Yu Suzuki al ostracismo y a la Dreamcast a su fin? ¡Por supuesto que sabía que los primeros GTA eran de vista cenital!¿Qué cuál es mi Mario favorito? ¡Super Mario RPG!

 

 

 

Bueno, tal vez el último es una exageración. Lo que quiero decir es que es muy humano querer demostrar nuestros conocimientos de aquello que hasta hace poco éramos ignorantes. No pretendo hacer nada parecido en el blog. Únicamente pretendo a partir de ahora compaginar los análisis  de juegos (que insisto, se mezclarán juegos pendientes con novedades; a veces la carne es débil y caes ante los últimos lanzamientos), con ideas y teorías que me rondan por la mente. Como muchos ya hacéis, y os sigo con interés. Ideas tengo muchas, pero eso para otro día…

 

 

 

PD: por cierto, mi cambio de mentalidad con los videojuegos, mi click, fue hace más bien poco tiempo, como un par de años. Yo vivía fuera de casa y mi única plataforma para jugar era mi portátil, por lo que apenas rejugaba a juegos viejos. Pero ya independizado, me hice con una Play 3 y ahí cambió todo. Ahora mi pasión por los videojuegos es grande, y mi interés me ha llevado a leer casi todos los días revista digitales de videojuegos, escuchar podcast diversos o estar al tanto de novedades. Y lo que dure.

5
Valoración media: 5 (2 votos)

4 Comentarios:

Yo he hablado de juegos sin

Yo he hablado de juegos sin jugarlos como The Legend of Zelda: The wind waker, Skyward sword y otros más (nunca los analice y no lo hare hasta jugarlos), también me ha pasado lo mismo con Final fantasy VI, VII, VIII y IX y varios juegos de Sonic o Mario pero en estos casos ya voy por una gran parte de los juegos o los he jugado un poco aunque de todas formas no los he analizado. También he hablado de lo que me parecen la WII, PS3 y XBOX360 sin tenerlas (mi PC me da cuanto necesito XD) pero porque sé como son y me compraría una WII por tal razón y tal.

Cuando era pequeño jugue a Dino Crisis 1 y 2, a Medal of honor 1 y underground, tuve un par de consolas y, también, me ocurrio que después de un tiempo pude saber como era bien la cosa sobre estos videojuegos y consolas, no creía que alguien fuera a conocer a Dino crisis XD

Con lo de iniciarse, yo vengo jugando desde los apróximadamente 5 años videojuegos (por el 2002 creo que sería) pero no fue hasta 2007 que me gustaron bien los juegos cuando obtuve mi primera PlayStation y ahí la cosa cambió y unos años después empece con el PC y ahí se inició el verdadero gamer.

Buen artículo 5*

Primero de todo,

Primero de todo, felicidades, redactas muy muy bien.

En cuanto a lo que mencionas en tu texto, coincido contigo, lo explicas genial, uno se va empapando poco a poco hasta convertirse en un auténtico entendido en la materia.

Por ejemplo, desde pequeño he sido del Madrid, no por nada, en mi familia lo eran, y yo también, aunque no entendiera nada de futbol, me encantaba jugar, pero no entendía de tal o cual jugador. No fue hasta los 13 o 14 que empecé a empaparme más de este deporte.

Con la música igual, hasta los 15 no empecé a indagar, poco a poco, de forma constante, hasta comprender que hay estilos diferentes, cada uno con unas bases, etc.

Llevo jugando videojuegos desde los 4 o 5 años, he tenido consola desde los 7, pero no empecé a informarme en "condiciones" hasta los 12, así que ya ves, la información videojueguil de mi infancia es la que había en los foros de entonces: el patio del colegio.

Gracias a la aparición de Internet (yo llegué a él ya con 20 añazos) he podido jugar muchos títulos a los que no tuve ocasión en su día, así que he terminado de formar un criterio sobre una generación de consolas casi 15 años después, y eso que la viví contemporaneamente!!!!

Con esto quiero decirte que en gran parte me siento muy identificado con lo que expones, y que es lo bonito de un hobi, aprender, empaparte, vivir esa afición con toda la pasión del mundo.

Te dejo 5*, me ha encantado tu entrada! 

Mi saga fetiche es Resident

Mi saga fetiche es Resident Evil y detesto como se llevo a cabo el 5, ahora siento algo parecido, esta es mi primera generación y hace apenas 2 años comence a abrir los ojos ante las diversas compañias y generos, yo pensaba que antes solo habia juegos violentos e infantiles ahora pues veo diferente.

 A veces es igual de divertido hablar de cosas que te gustan que practicarlas, más cuando hay gente que le interesa lo que escribes.

Da gusto hablar con gente así

El asunto de este comentario lo dice todo. Gracias de veras. Nos seguimos leyendo.