El Blog de Bloch
Atando cabos entre presente y pasado. Porque no siempre hace falta estar a la última en lo que a juegos se refiere. Que levante la mano aquel que no tenga ni un solo juego pendiente. ¿Nadie? Yo tampoco.
Hará cosa de un año conseguí que me prestaran los tres Final Fantasy que salieron originariamente para la primera Play Station. Si bien ya los había catado con anterioridad, de los tres solamente logré completar en su día el octavo, más que nada porque era el único que tenía en propiedad. Lo cierto es que de las andanzas de Squall y Rinoa podría hablar y hablar sin parar; éste y el Zelda de la Game Boy original son los primeros videojuegos que recuerdo haberlos jugado hasta el final, por lo que ambos (y sus respectivas sagas) tienen un lugar ganado en mi corazoncito. Si a ello sumamos que no son juegos sencillos y yo tenía poco más de 10 años (al Link’s Awakening hay que añadirle el hándicap de que estaba en inglés), pensar en ello me llena de orgullo y satisfacción.
Pues eso, tengo en mi poder tres joyitas de Final Fantasy, y dejando al margen el número VIII, ¿a cuál juego? Claramente al VII, el videojuego hecho arte, el súmmum de Squaresoft, la gran leyenda RPGera, el juego que marcó el destino de la consola de Sony, blablablá…
De antemano diré que el VII no lo he acabado. Como he dicho anteriormente, ya tuve en su día la oportunidad de jugarlo, al menos unas horas, pero yo venía de Final Fantasy VIII, y por muy buenas recomendaciones que tuviera el juego por parte de mis amigos, me decepcionó mucho que tuviera esos gráficos cuadriculado y unos textos tan pobres (hoy día supongo que gran parte de la culpa la tuvo su nefasta traducción). Pues bien, hoy día ya sé que los gráficos no lo son todo, así que me pongo manos a la obra.
Pero a veces la fuerza de voluntad no basta. Debo decir que el juego me pareció algo tedioso, sobre todo la primera mitad del CD 1. Y aun así continué, más por obligación que devoción (los juegos tendré que devolverlos a su legítimo dueño tarde o temprano, y ya llevan mucho tiempo conmigo). Pero finalmente no fue la desidia lo que me llevó a aparcar el juego, al menos temporalmente. En un momento de la historia principal, juego se me bloquea, poniéndose la pantalla en negro y me es imposible avanzar, por mucho que cargue partidas más atrasadas. De este modo, mis ojos se fijan en el OTRO con mayúsculas: Final Fantasy IX.
Ya sabía que la novena entrega se alejaba en su planteamiento de la séptima y la octava. Como todo el mundo sabrá, los Final Fantasy son juegos de rol japoneses que, si bien su historia no tiene continuidad entre juego y juego (es decir: universo, argumento, personajes, etc…, todo se construye otra vez de cero), pero todos ellos tenían elementos comunes que, aun sin leer la carátula, ya sabías que ese juego es un Final Fantasy (chocobos, nombres de las magias, tipos de invocaciones…). Del I al V su ambientación era fantástico medieval, y ya en el VI se nos mostró un futurismo un tanto distópico.
Como curiosidad diré que tras jugar por primera vez al VIII, le comenté a un amigo que sería mucho mejor ubicarlo en un mundo de fantasía, donde la magia y los demonios/invocaciones tendrían más sentido. Él me dijo que los primeros sí que eran aventuras de capa y espada, pero que sólo habían salido en Japón (yo hasta ese momento no me había planteado por qué ésta era la octava parte y qué había pasado con los anteriores). También me dijo que en el País del Sol Naciente había otra saga que la ganaba en popularidad, una tal Dragon Quest. Por supuesto no le creí.
Volviendo al IX, diremos que comenzará con un argumento un tanto folletinesco (ya se sabe, aventuras repletas de humor y romance para todos los públicos), que luego se verá que no es tan inocente. Y es que los dibujos despistan, pero a mi gusto tienen mucho encanto. Nuestro protagonista, Yitán (supongo que en España no se le llamó Zidane para no confundirlo con el futbolista, si no no lo entiendo), es un pícaro actor ladronzuelo al que le encargan el secuestro de la princesa Garnet, heredera del país vecino. Para nuestro asombro, ella querrá venir voluntariamente con nosotros, pues algo le huele a podredumbre en su reino. Al duplo formado por Yitán y Garnet se no unirá el brujo negro Vivi, el soldado Steiner, la invocadora Eiko…, y todos juntos tendrán que salvar el mundo de las garras del mal sin que por ello su amistad se resienta. Por cierto, el nombrar las profesiones de los personajes no es baladí, pues aquí los trabajos sí serán importantes para poder triunfar en el juego, como ahora veremos.
Otra cosa que me intrigaba de los Final Fantasy era por qué cambiaban el sistema de juego. Mario, Sonic e incluso los Zelda cambiaban los niveles y la historia, pero no sus mecánicas. ¿Por qué la franquicia de Square sufría una mutación tan brutal? Visto con perspectiva, tampoco había tanto cambio, los combates seguían siendo por turnos, hay puntos de vida y de magia… Y aún así, el cambio es más que perceptible. En la séptima y en la octava entrega, jugablemente no había mucha diferencia entre un personaje y otro, los límites y poco más. Aquí no. Aquí hay fuertes guerreros sin poderes mágicos, magos negros (más bien en singular) especializados en hechizos ofensivos, curanderas que sólo ellas pueden usar invocaciones, y también bichos raros no muy útiles (Quina, por supuesto). Lo que ocurre es que al final te haces un equipo equilibrado y si puedes siempre llevas a los mismos (curiosamente, y si no recuerdo mal, no es hasta el tercer Cd cuando puedes elegir qué miembros quieres llevar en ese momento).
Técnicamente decir que es una maravilla: música, diseño de personajes, dirección artística… La pena es que las nuevas televisiones planas no hacen justicia a estos juegos y por momentos se ven feos, como si en el Youtube pusieras un vídeo de calidad justita y quisieras verlo a pantalla completa. El gameplay se resiente mucho, pero las escenas cinematográficas no tanto. No quisiera ponerme a dar nombres (para eso tenemos la Wikipedia); sólo diré que cuando tras casi 7 años sin tocar un Fianl jugué al XIII (que fue para mí una decepción pero hizo que me hizo retomar la saga con pasión, pues al X ya había jugado en el 2003 aprox., el XI era online y no he tenido oportunidad y el XII ni sabía de qué iba), el único nombre del equipo creativo que recordaba en mi subconsciente era el de Nobuo Uemtasu, y me apenó no verlo en los créditos.
¿Pegas? Alguna pero no muchas.
El sistema de combate por turnos que tanto me hizo disfrutar, ahora me aburre un poco, pero es justificable por el año del juego. Lo que no comprendo es cómo no había una habilidad que evitara los encuentros aleatorios, pues otros juegos sí que daban esa posibilidad. Que tú quieras avanzar y cada dos por tres se te rasgue la pantalla y comience la lucha puede ser un auténtico coñazo, y perdón por la expresión.
La historia es buena, incluso diría que muy buena. No le hace justicia el sanbenito de infantil. Pero el cómo se llega a ella, la conexión de los acontecimientos, me pare casual, rocambolesca. Hay que hacer un esfuerzo y confiar en la fuerza del destino. Y en cuanto a la localización, Square ya no comete los errores del VII. No hay faltas gramaticales y se entiende todo perfectamente, pero el uso de expresiones un tanto castizas chirrían un poco.
Pero todo esto es pecata minuta si lo comparamos con las grandes virtudes que atesora el juego. Obviamente el impacto no puede ser el mismo que el de jugarlo cuando tocaba, pero debo decir que lo he disfrutado mucho. Yo quería jugarlo porque sentía que no me podía llamar a mí mismo ni fan de la saga ni de la PSX sin haberlo completado, pero por suerte no me ha supuesto gran sacrificio, sino todo lo contrario. A día de hoy sigue siendo muy poderosa su puesta en escena. No voy a decir nada que no se haya dicho en esto 10 años que han pasado desde su publicación, únicamente recomendarlo encarecidamente. Un juego que se puede ver como un sincero homenaje a todos sus predecesores, a la saga en su misma (el mago negro Vivi sin ir más lejos es prueba de ello). No es para nada infantil (o no más que otros juegos de la saga), es una gran historia de valor, amistad y amor, con un final realmente emocionante.
PD: ¿Y qué ocurrirá con Final Fantasy VII? Que lo acabaré, por supuesto. Ahora a ver como corrijo el fallo que me salta siempre en el disco 2. Y es que me quedaba tan poco…
Atando cabos entre presente y pasado. Porque no siempre hace falta estar a la última en lo que a juegos se refiere. Que levante la mano aquel que no tenga ni un solo juego pendiente. ¿Nadie? Yo tampoco.

3 Comentarios:
La saga FF nunca la he
6 de Mayo de 2012 • 16:14 — El CaminoLa saga FF nunca la he jugado a profundidad porque a penas termine el IV para DS, en fin.... he conseguido el I y II. La PSX siempre destaco por su gran cantidad de RPG que llego a tener, cosa que ha mi nunca me llamo demasiado la atención.
Algun dia tendria que ponerme con estos tres que mencionas.
La saga de sagas
7 de Mayo de 2012 • 14:36 — BlochYo curiosamente conocí la saga FF gracias a un amigo que tenía el 8 y no le gustaba nada. A mí me fascinó. Supongo que es cuestión de gustos.
PD: ¿alguien me puede decir cómo edito una entrada ? Muchas gracias.Asunto solucionadoYo estoy jugando el VI y me
8 de Mayo de 2012 • 19:48 — James WeskerYo estoy jugando el VI y me esta gustando aunque estaría bueno poder evitar los encuentros (podrían mostrar a los enemigos) porque es algo molesto estar caminando y que salte la pantalla a una lucha. Hace poco estaba probando el VII (en inglés porque entiendo pero tiene algunos errores que el VI no tenía, inclusive en este idioma pero esta lejos de ser la traducción en español) y como tu siento que lo estaba jugando más por obligación que por otra cosa y es que los enfrentamientos son más lentos que los del VI, los gráficos tiran la cabeza contra el escritorio (no es por viejo, es porque en serio no era del todo bueno pero no creo que baje del 9 de calificación en esto) y todavía estoy por el CD 1 que se hace pesado de tan largo. En cuanto termine estos dos tengo pensado probar en VIII y el IX, esos se puede decir que han envejecido mejor y no le daré un 10 al VII a no ser que cambie de opinión por una serie de sucesos y mejorías.
Un saludo y 5*, te recomiendo que para la próxima de todas formas busques algunas imagenes más grandes.