9 de Enero de 2009
Feb
11

Crónica de un desvarío coloreado(rojo)

Categorías: 

Si hay un color que defina, que cautive y a la vez despierte sensaciones variadas -quizás indescriptibles-, ése es el rojo. Rojos apagados, rojos despiertos, rojos mezclados, rojos insultantemente chillones... El rojo, color aplicable incluso a las personas y a su condición ideológica.

El olvido merecen aquellos que dan solamente connotaciones negativas o viceversa a dicho color; la esencia no es sino el conjunto de ambigüedades que radican en lo más profundo de dicho monocromo. Incluso me atrevo a decir que no se le debe dar connotación alguna. El rojo es especial, y no sólo eso, sino que no lo respetamos como tal.

Distinguido es el rojo por ser uno de los colores primarios, amén de formar parte de banderas -o lo que es lo mismo, falsificar la pureza del rojo y plasmarla en un cúmulo de absurdos emblemas- y de objetos materiales que no merecen que la luz refleje tal poderoso pigmento en cada milímetro de su superficie.

Extraño los días en que los colores no representaban sentimientos ni inquietudes, así como el formar parte de un lenguaje humano que los relega a meros adjetivos y mancilla su pureza, degradándola al mismo nivel que la especie humana.
No hay duda de que todo lo ajeno a la condición humana puede calificarse como puro y perfecto. ¡Oh, sí, la perfección! Ese concepto -para humanos- no es más que un ideal inalcanzable, codiciado y a la par rechazado. Cabe decir que la perfección no existe -ni existirá nunca- para los humanos, y es totalmente cierto. Pero sólo para los que suframos la desdicha de serlo. Los colores, afortunadamente, siguen siendo puros en su esencia natural, puesto que dicha esencia aún no está contaminada. El rojo, con probabilidad el más degradado -en el mal sentido de la palabra-, merece una perspectiva mejor. Merece una idealización sin sentimiento. ¿Cómo? Limitándonos a conservarlo como parte de la naturaleza y otorgándole un voto de silencio mutuo. La solución para conservar la pureza de este especial fruto lumínico es deshumanizarlo, no identificarlo ni con amor, ni guerra, ni banderas ni ideologías. El color rojo es, y nada más. No tenemos derecho a violar su pureza para esconder y a la vez darle nombre genérico a nuestros terribles e imperfectos perfiles físicos y psicológicos.

A veces ni yo entiendo lo que pongo. Sólo sé que King Crimson- Red, es un puto discazo.

Salud.

5
Valoración media: 5 (1 voto)

1 Comentario:

Estàs ben xalat Tot

Estàs ben xalat LMAO

Tot s'ha de dir, el text, te el seu sentit.

M'agrada el teu blog, t'ha quedat xulo.

Salut!